Escribo porque puedo; y hay arrojo en ello porque no siempre se hace lo que se puede. Escribo porque hay un ego latente que ebulle de vez en cuando, con algo de inconsciencia, sí... y quizá con más de algo. Escribo para entender, pero casi nunca desde la razón. Me propongo a veces escribir desde una propuesta estética, impúdica por lo demás, y con una clara fecha de vencimiento, no obstante de la cual siempre habrá carroñeros que estén dispuestos a nutrirse de ella.
Soy de Junio Un engendro de luna reconocible de aquí a ella misma Aunque la paliducha se ponga colorada Soy más veces Juan que Pablo Muchas más veces D'artagnan que Brando Aunque mis manos digan lo contrario Soy una voz que sale por mis dedos Y un manifiesto que es mi cuerpo Mi mirada es la rúbrica y mi fianza Soy uno aunque haya dos en mí Juan el monje agnóstico y
Pablo el perseguidor de juanes Soy un guerrero de una sola guerra La que gané encapuchado sin identidad El que la muerte perdió pese a su SS Soy del 6 mitad pasado y mitad futuro En invierno lloré por primera y última vez Aunque los otoños amarillos deshojan mi piel Soy un embudo para agua y llovía cuando me llamaron Juan como el amigo y el hermano y Pablo como el amante amoral y enamorado Soy un niño solitario que juega al mundo Y un grande acompañado de logros inertes Un viejo para la vida joven que necesito Soy un constructor de antiamores eternos Y un mago experto en desapariciones Soy un para-poeta inconsciente de su veneno y ávido del aplauso de multitudes efímeras Soy un ciego en el país de los tuertos.
La ciclicidad, así como el tiempo, las estaciones, los movimientos de la tierra… si la luna es capaz de poseer a las mareas, que me queda desde mi levedad e insignificancia. Me dejo llevar por esa meta influencia. Creo que no será una resignación. Creo que se acerca una entrada triunfal a la primavera, pero no sé todavía cómo ni cuando.
La espera humilde es necesaria para reconocer ese momento.
Cuando el niño era niño alguna vez despertó en una cama extraña y ahora lo hace seguido. Muchas personas le parecían bellas y ahora, solo en ocasiones de suerte. Se imaginaba claramente un paraíso y ahora, cuando mucho, lo adivina. No podía pensar una nada y hoy se estremece ante ella.
Yo dejaré que muera en mí el deseo de amar tus ojos que son dulces por que nada podré darte sino la pena de verme eternamente exhausto fui tuyo, fuiste mía. ¿Qué más?. Juntos hicimos un recodo en la ruta donde el amor pasó.
Mi sueño, yo te perdí, me hice hombre, el verso que se sumerge al fondo de mi alma es simple y fatal, pero no trae caricia.
Confieso que me canso de ser hombre. ¿qué soy yo sino un gran sueño oscuro de cara al Sueño Sino una gran angustia oscura de cara a la Angustia?