viernes, febrero 05, 2010

La victoria_Floridor Pérez

Sé que suelen ser sensaciones más que hechos. La mayoría de las veces es así. Es quizás lo que Clara me relataba en su noche de miedo. Me pregunto ¿cuál es mi victoria? Reducido en cama por culpa de un virus me entero de la muerte de la madre de uno de mis mejores amigos de adolescencia. Intento escribir pero tengo un nudo en mi garganta y en mis letras. El primero se desatora y mientras nado en esa tristeza, con ojos borrosos me percato que he recibido un correo de mi maestro Floridor.


LA VICTORIA

Me pusieron contra la pared, manos arriba
Me registraron meticulosamente.

Sólo hallaron retratos con tus ojos
y una antología con mis versos.

Noches sobre la piedra.
Días tras la alambrada.

No saben -nos decían- qué les espera.
Pero yo lo sabía.

Tras días piedra meses muro
tú me esperabas a la puerta del cuartel

¡y ésa fue mi victoria!


Fotografías: una foto (oscura pero me gusta) de Floridor que tomé en La Barcaza en invierno del 2009. La segunda corresponde a la película La vita è bella de Roberto Benigni (una representación de otra victoria muy similar).

jueves, enero 21, 2010

Conjuro

Dedicado a mi adorada amiga Carito
y su esposo Francisco


Hace un par de años, en una noche cálida de puerto, mi querida amiga aquí en primera fila, escribió un mensaje real en un papel imaginario. Ella como buena hacedora construyó con la destreza de sus manos el detalle de un pintor con sombrero. Y es así como por primera vez en la historia fue posible que, en un proceso inverso, una naturaleza viva, que es ella misma, retratara al pintor. Y así fue que lo conjuró.



Conjuro


Quiero dejar que el aire me abandone

y se transforme en el sonido que te llama

así mi respiración tiene un sentido

el de llamarte y que tú estés presente


Quiero que mis labios te modelen

con una palabra enamorada

la perfecta conjunción con lo que eres

y saber que ese nombre puede ser mío

para sentirlo más allá del cuerpo

reconocerse como dos luces en la noche

y que ese destello sea tu risa

feliz de encontrarse

feliz de esperarse desde siempre


Recorreré medio mundo para ofrecerte el mío

para que algún día de aquellos

cuando el destino se engalane para mí

en un repentino giro de cabeza

me enfoque en tus ojos vueltos al horizonte

y vea allí la maravilla del reencuentro

como dos piezas de un puzzle infinito


Mirar a través tuyo una nueva historia

hasta dejar de hacerlo

porque me encandilo

y no importa

porque siento que estarás ahí

y puedo estar en el borde

sentir una fuga de emoción en mi corazón

y saltar

y desvestir tu piel al amanecer

para dejar sólo nuestras almas reunidas

pintadas por tus manos y visibles al abrazo


Quiero nombrarte amor mío

y que ese sonido sea también mi nombre

junto al tuyo

y se parezca al amor

que se posa en ese espacio

que divide nuestras existencias

y que las una como el universo


---

Este relato (completo) fue leído a mi nombre por mi otro querido amigo Mauro en la celebración del matrimonio.
En Salieri hay otro conjuro. Para escucharlo sólo pincha aquí.

Nota: la foto la copié de aquí

domingo, enero 03, 2010

el viaje del ser

En tiempos no ordinarios. Cuando sabemos intuitivamente que hay transformaciones en curso. Es imposible no mirar en perspectiva. Mirar hacia atrás pero esta vez con nuevos ojos. Y así como el escampe pronto nos hace olvidar la tormenta. Así como estar sobre un árbol muy lejos de la tierra nos amplifica el horizonte y se hace más fácil divisar el camino recorrido. Con esa misma convicción -que por supuesto no tiene ninguna certeza de la cual desconfiar- es que ese desasosiego interno que habita los espíritus guerreros nos señala el camino que continúa. No miramos hacia atrás en busca de objetos perdidos sino que lo hacemos para darnos impulso y atravesar el río, que por cierto, ha mudado sus aguas permanentemente.




El viaje del ser I


Años luz de ensueño
para llegar por fin ahí
a este mismo lugar
donde vi corazones
que se retuercen en un abrazo
que se estrujan quedando secos de sangre
dejándola toda esparcida en el camino
como una vía sángrea en este nuevo cielo

El viaje del ser II

Abrazadas las almas
zarpan viaje cansino las de siempre
la vida pasa hacia atrás y adelante
rotativa sin-fin sin tiempo

Volar hacia afuera no tiene sentido
planear por la consciencia
si no aterrizas te cae una manzana
siempre adentro en territorio

No es paso sencillo
como saltar de una estrella
hacia un pedazo de siglo
amar adelante sin voltear
pedir perdón el día de tu muerte


Oportunidad de nacer

A juzgar por los precedentes
es nuestro único estado connatural irreversible
es la antiexperiencia
el que muere, aprende

No morir de burda muerte cobarde
colectora de huesos y material fungible
invierno imprescindible
el que niega, hiberna

Bienvenida la asesina de nuestros asesinos
que es la propia muerte disfrazada de hada madrina


Notas:

1. Estos tres poemas más "Soy un barco (otro viaje del ser)" corresponden a una parte de mi libro inédito "Satán eres tú (El libro de las rebelaciones).

2. Las fotografías corresponden a algunas de mis escenas
favoritas en películas de viaje. En orden de aparición y de "tipo" de viaje: Easy Rider, 2001 Space Odyssey y The Fountain.


Un buen caldo de final apetitoso y sorprendente se puede encontrar en Salieri. Pincha aquí.

lunes, diciembre 07, 2009

José Emilio Pacheco o el éxodo del poema infinito

Una brevísima antología personal de este poeta querido. Razones podría dar algunas:

- Por mexicano: aunque haya reconocido una alta traición en un poema;
- Por su humildad: dice que no es el mejor poeta ni siquiera de su barrio, ya que vive a cuadras de Juan Gelman; y
- Porque entre muchos premios ahora recibe merecidamente el Premio Cervantes 2009.

Pero ya me conocen, por razones no vine al mundo, así que esta vez me aferro a mis asombros y dedico esta entrada al Pacheco de la pluma sabia como un río, al del trazo hermoso como una ola eterna y al que habla de cuerpos celestes y mares como si los tuviera sobre la mesa.



Contraelegía

Mi único tema es lo que ya no está
Y mi obsesión se llama lo perdido
Mi punzante estribillo es nunca más
Y sin embargo amo este cambio perpetuo
este variar segundo tras segundo
porque sin él lo que llamamos vida
sería de piedra.


El mar sigue adelante

Entre tanto guijarro de la orilla
no sabe el mar
en dónde deshacerse

¿Cuándo terminará su infernidad
que lo ciñe
a la tierra enemiga
como instrumento de tortura
y no lo deja agonizar
no le otorga un minuto de reposo?

Tigre entre la olarasca
de su absoluta impermanencia
Las vueltas
jamás serán iguales
La prisión
es siempre idéntica a sí misma

Y cada ola quisiera ser la última
quedarse congelada
en la boca de sal y arena
que mudamente
le está diciendo siempre:
Adelante


El reposo del fuego

(Don de Heraclito)


Pero el agua recorre los cristales
musgosarnente :
ignora que se altera,
lejos del sueño, todo lo existente.

Y el reposo del fuego es tomar forma
con su pleno poder de transformarse.
fuego del aire y soledad del fuego.
al incendiar el aire que es de fuego.
Fuego es el mundo que se extingue y prende
para durar (fue siempre) eternamente.

Las cosas hoy dispersas se reúnen
y las que están más próximas se alejan:

Soy y no soy aquel que te ha esperado
en el parque desierto una mañana
junto al río irrepetible en donde entraba
(y no lo hará jamás, nunca dos veces)
la luz de octubre rota en la espesura.

Y fue el olor del mar: una paloma,
como un arco de sal,
ardió en el aire.

No estabas, no estarás
pero el oleaje
de una espuma remota confluía
sobre mis actos y entre mis palabras
(únicas nunca ajenas, nunca mías):
El mar que es agua pura ante los peces
jamás ha de saciar la sed humana.

Éxodo

En lo alto del día
eres aquel que vuelve
a borrar de la arena la oquedad de su paso;
el miserable héroe que escapó del combate
y apoyado en su escudo mira arder la derrota;
el náufrago sin nombre que se aferra a otro cuerpo
para que el mar no arroje su cadáver a solas;
el perpetuo exiliado que en el desierto mira
crecer hondas ciudades que en el sol retroceden;
el que clavó sus armas en la piel de un dios muerto
el que escucha en el alba cantar un gallo y otro
porque las profecías se están cumpliendo: atónito
y sin embargo cierto de haber negado todo;
el que abre la mano
y recibe la noche.


Mar eterno

Digamos que no tiene comienzo el mar
Empieza donde lo hallas por vez primera
y te sale al encuentro por todas partes



Querido maestro no huyas de tu herencia, y si así fuere, que el poema sea infinito, una presencia permanente, sin inicio y sin fin.

Les dejo en Salieri como de costumbre una LUZ que brilló en estos días pero que destelló gracias a la causalidad de los encuentros (pincha aquí)


viernes, noviembre 06, 2009

Soneto de la fidelidad_Vinicius de Moraes


De todo, a mi amor estaré atento
Antes, con tal celo, y siempre, y tanto
Que aún enfrentando el mayor encanto
Más ha de encantarse mi pensamiento

Quiero vivirlo en cada vano momento
Y en su honor esparcir mi canto
Y reír mi risa y derramar mi llanto
Con su pesar o con su contento

Y así, cuanto más tarde me procure
Quién sabe la muerte, angustia de quien vive
Quién sabe la soledad, fin de quien ama

Pueda decirme del amor (que tuve)
que no sea inmortal puesto que es llama
pero sea infinito mientras dure

----

Soneto da Fidelidade

De tudo, ao meu amor serei atento
Antes, e com tal zelo, e sempre, e tanto
Que mesmo em face do maior encanto
Dele se encante mais meu pensamento.

Quero vivê-lo em cada vão momento
E em seu louvor hei de espalhar meu canto
E rir meu riso e derramar meu pranto
Ao seu pesar ou seu contentamento.

E assim, quando mais tarde me procure
Quem sabe a morte, angústia de quem vive
Quem sabe a solidão, fim de quem ama

Eu possa dizer do amor (que tive)
Que não seja imortal, posto que é chama
Mas que seja infinito enquanto dure.

---

En Salieri un baile de ángel, fiel y permanente porque así lo quiere. Y ella hace lo que desea. Para verlo y escuchar en manos de un maestro pincha aquí.

La foto corresponde a Corpse Bride (la novia cadáver) de Tim Burton.

sábado, octubre 24, 2009

artritis metafísica (ángel gonzález)

dedicado a Benja y a todos los de nuestra tribu

(desde el corazón del otoño londinense
desde la guarda del alma
cuando imágenes amarillas
se acumulan al lado de mi cama)




Siempre alguna mujer me llevó de la nariz
(para no hacer mención de otros apéndices).

Anillado
como un mono doméstico,
salté de cama en cama.

¡Cuánta zalema alegre,
qué equilibrios tan altos y difíciles,
qué acrobacias tan ágiles,
qué risa!

Aunque era un espectáculo hilarante,
hubo quien se dolió de mis piruetas,
lo cual no es nada extraño:
en semejante trance
yo mismo
me rompí el alma en más de una ocasión.

Es una pena que esos golpes
que, entregados al júbilo del vuelo,
entonces casi no sentimos,
algunas tardes ahora,
en el otoño,
cuando amenaza lluvia
y viene el frío,
nos vuelvan a doler tanto en el alma;
renovado dolor que no permite
reconciliar el sueño interrumpido.

En esas condiciones no hay alivio posible:
ni el bálsamo falaz de la nostalgia,
ni el más firme consuelo del olvido.



domingo, octubre 11, 2009

Soy un barco (otro viaje del ser)


Soy un barco
más bien una barcaza de agua
me inmaterializo en el océano
desamarezco

Me hago un todo
en noches seguidas
en días de asueto
la luna como en Estambul
pende de esa estrella en su extremo superior derecho
me estremezco con su sonrisa de perfil
le conjuro una promesa de amor

Y aunque tengo miedo me decido
no sé ¡quién diablo! lo hace por mí
me vuelvo barco temerario
de mi brazo se proyecta un catalejo
y con ojo silencioso miro tierra firme

Veo ondulante porque el mar me goza
me tiene a merced entre sus olas de pulpo
una levedad embrionaria me deviene
debo sujetarme para evitar el naufragio
avizoro ese puerto calmo
incorruptible
la paz prescrita

Parece lejos pero asequible
me arremango la proa y me gobierno
tomo posiciones para el recale
hay un frente que da a esas colinas misteriosas
son caminos sinuosos -dicen los que ven

Ahí están los portales
respiro
fijo la atención en ellas
entrego el timón a la intención
mi cuerpo en cuña hace contacto
con hosannas de fondo
como Uno arribo a puerto
naturalezas vivas me reciben
es un Todo quien celebra

----

death is the road to awe
. Este es otro viaje, el de Aronofski enamorado. Creo que es el soundtrack perfecto para los versos precedentes. Escúchalo en Salieri, aquí.

martes, agosto 25, 2009

sábana de arriba_Óscar Hahn




Me instalé cuidadosamente doblado
entre la ropa blanca del clóset
Sacaste las sábanas de tu cama
y me pusiste de sábana de arriba

Te deslizaste debajo de las tapas
y te cubrí centímetro a centímetro

Entonces fuimos barridos por el huracán
y caímos jadeando en el ojo de la tormenta

Ahora yaces bañada en transpiración
con la vista perdida en el cielo raso

y la sábana de arriba aún enredada entre las piernas.

lunes, julio 06, 2009

GOTAN_Gelman

Y era el verano del 62 cuando un joven no tanto, nacido en BAires Villa Crespo (pero que por amor vive y muere en México), vivía para declamar la palabra libertad y se armaba de versos para enarbolar la palabra revolución. González Tuñón prologaba un libro como un tango, pero no cualquiera, sino de ése nacido de la entropía social, del cantado por un loco, un extranjero, un niño o cualquier mal hablado. Esos barbarismos hiper realistas impugnadores del lenguaje establecido parecían ser la nueva cara del surrealismo o el dadaísmo que arrogaba la vanguardia de principio de siglo. A partir del lunfardo o de este vesre -según el propio Tuñón- poetas como Juan Gelman son los legisladores no reconocidos del mundo.



A continuación les presento mi antología de este el cuarto libro de Gelman:



GOTAN

Esa mujer se parecía a la palabra nunca,
desde la nuca le subía un encanto particular,
una especie de olvido donde guardar los ojos,
esa mujer se me instalaba en el costado izquierdo.

Atención atención yo gritaba atención
pero ella invadía como el amor, como la noche,
las últimas señales que hice para el otoño
se acostaron tranquilas bajo el oleaje de sus manos.

Dentro de mí estallaron ruidos secos,
caían a pedazos la furia, la tristeza,
la señora llovía dulcemente
sobre mis huesos parados en la soledad.

Cuando se fue yo tiritaba como un condenado,
con un cuchillo brusco me maté
voy a pasar toda la muerte tendido con su nombre,
él moverá mi boca por la última vez.


EN LA CARPETA

Tomé mi amor que asombraba a los astros
y le dije: señor amor,
usted crece de tarde, noche y día,
de costado, hacia abajo, entre las cejas,
sus ruidos no me dejan dormir perdí todo apetito
y ella ni nos saluda, es inútil, inútil.

De modo que tomé a mi amor,
le corté un brazo, un pie, sus adminículos,
hice un mazo de naipes
y ante la palidez de los planetas
me lo jugué una noche lentamente
mientras mi corazón silbaba, el distraído.


EL FACTO Y LOS POETAS

Los poetas se mueren de vergüenza,
ningún decreto los prohibe,
ninguna radio los calumnia,
los poetas se mueren de vergüenza.

Alguna vez, de noche,
se ve pasar a un poeta con camello,
ubro de péstalos con crama espaminostas,
lástima, lástima, dicen las vecinas,
porque era un buen muchacho.

Muchos de ellos se encuentran sin cojones
en el momento culminante del cariño:
no es problema, se escriben un versito
pa' la posteridá.


MI BUENOS AIRES QUERIDO

Sentado al borde de una silla desfondada,
mareado, enfermo, casi vivo,
escribo versos previamente llorados
por la ciudad donde nací
Hay que atraparlos, también aquí
nacieron hijos dulces míos
que entre tanto castigo te endulzan bellamente.
Hay que aprender a resistir.
Ni a irse ni a quedarse,
a resistir,
aunque es seguro
que habrá más penas y olvido.



31 DE MARZO

Ha terminado el mes
y el hijo sin venir
y mi hermano sin volver.
Ha terminado el mes y no te amé las piernas
y no escribí ese poema del otoño en Ontario
y pienso pienso pienso
se fue otro mes
y no hicimos la revolución todavía.


OPINIONES


Un hombre deseaba violentamente a una mujer,
a unas cuantas personas no les parecía bien,
un hombre deseaba locamente volar,
a unas cuantas personas les parecía mal,
un hombre deseaba ardientemente la Revolución
y contra la opinión de la gendarmería
trepó sobre los muros secos de lo debido,
abrió el pecho y sacándose
los alrededores de su corazón,
agitaba violentamente a una mujer,
volaba locamente por el techo del mundo
y los pueblos ardían, las banderas.


CONDECORACIONES

Condecoraron al señor general,
condecoraron al señor almirante,
al brigadier, a mi vecino
el sargento de policía,
y alguna vez condecorarán al poeta
por usar palabras como fuego,
como sol, como esperanza,
entre tanta miseria humana,
tanto dolor
sin ir más lejos.


UNA MUJER Y UN HOMBRE

Una mujer y un hombre llevados por la vida,
una mujer y un hombre cara a cara
habitan en la noche, desbordan por sus manos,
se oyen subir libres en la sombra,
sus cabezas descansan en una bella infancia
que ellos crearon juntos, plena de sol, de la luz,
mujer y un hombre atados por sus labios
llenan la noche lenta con toda su memoria,
una mujer y un hombre más bellos en el otro
ocupan su lugar en la tierra.


FINAL

Ha muerto un hombre y están juntando su sangre
en cucharitas,
querido juan, has muerto finalmente.
De nada te valieron tus pedazos
mojados en ternura.

Cómo ha sido posible
que te fueras por un agujerito
y nadie haya ponido
el dedo para que te quedaras.

Se habrá comido toda la rabia del mundo
por antes de morir
y después se quedaba triste triste
apoyado en sus huesos.

Va te abajaron, hermanito,
la tierra está temblando de ti.
Vigilemos a ver dónde brotan sus manos
empujadas por su rabia inmortal.



Y era el otoño del 09 cuando un joven no tanto, nacido en Santiago (pero que por amor vive y muere en Valparaíso), inspiraba para declamar la palabra
belleza; y se ataviaba de versos para seducir la palabra
vida. Decidió mostrar su "resaca" en Buenos Aires y aprender de Gelman en manos del profesor Mario Golodoff. Un buen día caminaba por Santa Fe en los bordes de Palermo Soho y la armonía de un final (tan tan) fue el inicio, un cruce de piernas, la señal de ese GOTAN, primera edición, en el estante desvencijado de un librero orgulloso de ser pobre. Así es la vida, como un TANGO, y así fue.

---
GOTÁN JUAN GELMAN

Ediciones LA ROSA BLINDADA
Buenos Aires

Colección de Poesía LA ROSA BLINDADA
Dirigida por José Luis MANGIERI
Dibujo de CARLOS GORRIARENA
Edición al cuidado de HORACIO NÉSTOR CASAL
1ª edición: diciembre de 1962
Queda hecho el depósito que previene la ley by Ediciones LA ROSA BLINDADA, Corrientes 2565, Bs. Aires, 1965. Printed in Argentine.
IMPRESO EN ARGENTINA
---

Cuantos encuentros Gelman, siempre yo voy a ti, obvio; primero las cartas abiertas; luego firme buscando entre los desaparecidos; después en imágenes Subieladas del Lado oscuro del corazón; luego ganador del iberoamericano de poesía (Neruda), siempre en tus libros y otras antologías; una vez en prensa recibiendo el Cervantes; hace poco estudiándote en Buenos Aires; hasta la vez última, primera edición de GOTÁN. No sé cuantas más lleguen, mientras tanto te digo Vuelve al Sur, en música de Piazzolla, letra de Solanas y voz del polaco Goyeneche. Para escuchar pincha aquí.

domingo, junio 14, 2009

Pedro Aznar, una invitación a viajar por la noche

En un alto a su intensa agenda musical, en la que tiene contempladas varias regiones del país, el ex bajista del mítico Serú Girán se dio tiempo para hablar de su poesía. “Dos pasajes a la noche” es su segundo libro que pronto estará en librerías y que en noviembre próximo lo traerá de regreso a Chile a la Feria del Libro de Santiago, pero esta vez como poeta.


Por Macarena Candia/ Juan Pablo Belair



Como cada fin de otoño desde hace ya un par de años, Pedro Aznar visita nuestro país para cantarle a su fiel, especializado y cada vez más expansivo público chileno. En esta oportunidad recorrerá varias capitales regionales: Concepción, Temuco, Valdivia, Puerto Montt, Calama, Antofagasta, Valparaíso y Puerto Montt con su disco doble Quebrado. Una producción que como el mismo dijo “es el que tiene más canciones que nacieron como poemas y luego se musicalizaron, y no al revés”.


Y es que esto de la escritura no es nuevo en Pedro, desde su infancia siempre amasó, entrelazó ideas y las convirtió en poesía, pero fue recién en 1992 que, alentado por amigos y algunos escritores, decidió publicar sus versos en el libro Pruebas de fuego. “A mí me daba un poco de recelo por una especie de pudor, una sensación de desnudez”, comenta el ex integrante de Pat Methany Group y agrega: “Pruebas de Fuego fue una experiencia muy interesante por un proceso interior mío (...) Publicar un libro, es perder el miedo a crecer en público que es lo que uno termina haciendo todo el tiempo cuando se dedica a comunicarse a través del arte. Estás creciendo en público, vas haciendo tus procesos dolorosos o felices ante el ojo público, y eso tiene sus dificultades y sus peripecias particulares, pero también tiene sus ventajas!”.


-¿Por qué tardaste 17 años en publicar tu segundo libro?

Fue por una serie de circunstancias. No es que no haya escrito lo suficiente para publicar en esos años, de hecho lo hice. Fue un poco por el desencanto del mercado editorial. Como esto de publicar había sido inducido desde afuera y a pesar de que fue algo muy feliz, el hecho que Editorial Planeta no renovara el contrato conmigo me enfrió un poco ese entusiasmo. Yo seguí escribiendo para mí y pasaron años en los que no hubo ninguna propuesta y dije, bueno, ok, volverá la poesía a ser lo que era antes de publicar: un lugar mío, una herramienta para conocerme, para descubrirme, para entenderme.


-¿Cómo se gestó, entonces, Dos pasajes a la noche ?

De una manera casual, un poco destinal. Hablando con Diego Rafecas director de la película Un buda de la cual yo hice la música, me comentó que los co productores de su film y sus grandes amigos eran los dueños de la Editorial Longseller y que a ellos les interesaría mucho mi poesía. Hablamos con ellos y ahí surgió la idea de hacer el relanzamiento de Pruebas de fuego en 2005 y ese mismo año ya planeamos hacer Dos pasajes a la noche. Tenía título y una cierta forma, no la estructura final pero sí muchos de esos poemas que estaban escritos quedaron finalmente en el libro.


-¿De qué se trata este libro?

En Dos pasajes a la noche hay tres grandes áreas: una que tiene que ver con mi diálogo con el paisaje externo; una que es como ritos de pasajes, como de pruebas en momentos bisagras; y el tercero, que es el otro lado de las cosas, un poco más el lado oscuro, son poemas que hablan más de la pérdida, del fin, de la muerte. El poemario está dividido en tres secciones: la primera titulada De este lado del día, la segunda, De pasajes y la última Del otro lado de la noche.



A pesar de su aspecto serio y concentrado Pedro reconoce no tener un método para escribir ni mucho menos un lugar de inspiración, simplemente la poesía le brota de un sueño, de una reflexión, de cualquier modo y en cualquier parte. La mañana de la entrevista mientras desayunaba escribió uno. “Me desperté y me empecé a hablar y a pensar sobre un par de cosas y me di cuenta que era un buen título y del título empecé a tirar de ese hilo y vino el poema”. Algo parecido ocurrió con Asimetría, un tema de Quebrado que grabó de una vez, en una toma y que prácticamente compuso al piano y grabó en el mismo momento.


Sin embargo y a pesar de que no le gusta corregir sobre lo ya creado, para Dos pasajes a la Noche, cada detalle del libro lo trabajó con un editor, Marcelo Cayulo, (recomendado por su amigo Víctor Heredia), desde el formato, los colores –que dialogan armónicamente con el dorado luminoso de Pruebas de Fuego- hasta los detalles de palabras, ritmo, mancha gráfica y extensión de los versos. La idea era que el libro tuviera un “hilo conductor y que se moviera con la gracia de una novela, que fuera conduciendo al lector por determinados paisajes”, explica un entusiasmado Aznar.


- En tu carrera musical has producido discos de varios artistas y hasta fuiste TU propio productor en Quebrado, ¿cómo fue entonces trabajar con un editor de tu obra literaria?

Fue un excelente trabajo, Marcelo fue un gran editor, me ha ayudado muchísimo a enfocar el lenguaje, a dejar la sustancia y no perderse tanto en barroquismos. En algunos casos estuvimos de acuerdo en otros no, nos peleamos bastante. Hubo casos en el que yo dije ‘no me voy a mover de aquí porque yo hablo así, porque pienso así y porque escribo así y necesito reconocerme en el texto’. También hubo muchas instancias, sugerencias que él hizo que fueron atinadísimas y que me han servido para incorporar esa mirada crítica en el buen sentido de la palabra, esa mirada sabiamente crítica sobre lo que escribo, que es comparable al productor musical en un disco.


-¿Qué diferencia hay entre este libro y Pruebas de fuegos?

Pruebas de fuego es un libro que, ya al usar la palabra fuego está hablando de algo que genera luz y Dos pasajes a la noche está hablando de oscuridad. No necesariamente oscuridad en cuanto al lado oscuro de las cosas, no todo el libro transita por ahí, también hay momentos luminosos. Pero sí la noche como metáfora, como un lugar, como encuentro, como fin de algo, como el otro lugar de las cosas, como el reverso de la moneda.



“Whitman es mi tío piola y mi papá es Neruda”


Si alguien quisiera conocer a este músico por esencia, compositor, multi instrumentista (guitarrista, bajista, tecladista) productor y poeta argentino, sólo bastaría con leer con atención la letra de sus canciones y su poesía. Pues Aznar se reconoce en cerca del 90% como el hablante lírico de su poesía y de todo lo que hace, su música, sus versos y sus letras. Recorrer la discografía de Pedro es revisar su evolución de vida en la que podemos reconocer como un elemento recurrente de su obra ese “catalizador de la experiencia y de coraje, como lo que impulsa el salto al vacío, al salto cuántico, el ir a hacia lo próximo”, dice tras pensar y mover sus ojos en círculo por unos instantes.


La lírica de las canciones de Aznar, desde “Paranoia y Soledad” (La grasa de las capitales, Serú Girán, 1979), pasando por “Cuerpo y Alma” que hace la vez de una bisagra conceptual hasta “Quebrado”, su último trabajo, constata una evolución manifiesta de los conceptos vitales del autor.


¿Calificarías tu escritura como política, comprometida o como un poeta místico quizás, zen?

Creo que conviven tres cosas. Ese mundo político en el sentido amplio de la palabra, de cómo imagina uno que podría ser vivir en el mundo y cuál es el rol que a uno le gustaría desempeñar como ciudadano de ese mundo y qué cosas a uno le parecen bien y mal y qué propuestas tiene y qué cosas le asombran y no tiene respuestas para dar. Otra óptica es del laberinto interior, de las trampas de la personalidad, de los escollos que uno mismo se pone para su crecimiento y para su aceptación de sí. Otro es una visión de lo trascendente, de aquello que habla sin hablar, de aquello que nos sostiene en la palma de su mano.


- De los poetas chilenos que conoces, ¿cómo los identificarías y qué emociones te transmiten?

Neruda es el que me dio el ser –dice entre carcajadas-. Es mi padre poético


- ¿Y Whitman por añadidura aunque no es chileno?

Whitman es.... ¿piola se dice en Chile cuando alguien es conocedor y que es como compañero, que es alguien vivido y de mundo, se usa esa palabra?, ¿sí?, entonces Whitman es mi tío piola y mi papá es Neruda. A Neruda lo empecé a leer en la adolescencia y fue revelador. Recuerdo leer las odas y eso fue una toma de conciencia de que la poesía no es sólo hablar de cosas místicas y de otros mundos en este mundo. En la oda a las papas fritas hay una belleza profunda en lo cotidiano. Con Neruda entendí que lo cotidiano es poesía también y eso en la adolescencia fue toda una revelación, darme cuenta que la poesía no tiene temas vedados.


Además escribiste unas décimas para el tema homónimo de la chilena Elizabeth Morris, ¿cómo te sentiste en esa experiencia?

Fue la tercera estrofa, sí, me sentí muy bien porque era un desafío meterse en una canción que ya estaba hecha, terminada y tratar de captar el mismo sentido, las mismas sensaciones, hay una temperatura. Elizabeth fue muy generosa y me ayudó en ese proceso.




“No me siento todavía con el aplomo suficiente como escritor”


Pese a haber superado el miedo a publicar su poesía, Aznar poeta se ubica en otra perspectiva, no es el músico virtuoso que hace y deshace cual creacionista.


“En Quebrado, a diferencia del libro, siento que fui un muy buen productor con lo que me auto impulsé a hacer cosas que yo no hubiese hecho antes. Para hacer ese disco decidí asumir un rol distinto y mirarme como intérprete y como compositor desde otro lugar. Todo el disco 1 de Quebrado tiene eso, no se anda con ñoñerías, no se detiene en ningún preciosismo, si bien tiene una factura muy dedicada y muy cuidada, que es una impronta de lo que yo hago en general, no se anda con miramientos. Por ejemplo, cuando tiene que ser brutal, es brutal. Quebrado es el disco de toda mi carrera que marca una pauta muy diferente porque nace más de una necesidad de decir que una musical”.


-También fuiste letrista como en la canción “Amar y dejar partir”, porque la música es de Andrés Beewsaert.

Andrés me dio los demos, para componer juntos y una de las canciones que elegí fue esta que musicalmente es prácticamente idéntica al demo sólo le agregamos la coda final y bueno le escribí la letra ¡Me encantó ser letrista!. Me dije esta es la métrica y esto tiene que tener una letra Ok, y de qué quiero hablar, de esto, OK, vamos. Y salió como cuando escribo un poema, a borbotones, ruuuuum y listo. Si bien para Quebrado no contraté un productor musical externo, yo incorporé ese rol y me escuché hablándome a mí mismo: “No te voy a permitir volver a tus viejas andanzas, esto es otra cosa”. En el caso del libro no, no me siento todavía con el aplomo suficiente como escritor para poder desdoblarme en mi propio editor, sentí que no me daba el cuero, es muy difícil. Por eso busqué un compañero de ruta, un guía que me dijera por acá sí.


Próximo a cumplir en julio los 50 años Aznar afirma entre risas que para publicar su tercer libro no pasarán otros 17 años y tampoco será su nuevo dream of the return “porque no estoy en viaje de retorno, todavía estoy en viaje de ir!”.



Pedro, gracias por tu probablemente inconciente acto de magia. Estar contigo, conversar de música, poesía y silencios ha sido la constatación de que lo sueños del alma son posibles. En Salieri te dedico tu versión de una canción dedicada a un poeta mayor y que nos calza por donde se sueñe. Para escucharla pincha aquí.

viernes, mayo 22, 2009

Benedetti... esto no es una elegía

Esto no es una elegía
ni es un romance, ni un verso:
más bien una acción de gracias,
por darle a mis ansias
razón para un beso

Silvio


Don Mario Benedetti, me había negado hasta ahora escribir sobre usted y su partida a otras latitudes, seguramente menos espesas. Debe saber usted que en mi ranking de asuntos insoportables, sólo un poco más atrás de las esperas y la programación televisiva está el Obituario. Razones hay muchas pero a mí me hacen más sentido las emociones (qué más sentido que ellas).

Sí, la muerte es un dios, ininteligible y a quién le tememos desde lo desconocido. También nos duele el cuerpo hasta la médula la pérdida de quién creemos nos pertenece. Siempre es inoportuna. Claro, pocas veces espera y otra menos avisa. Las listas de pendientes abortados porque la enjuta patitiesa hizo de las suyas es interminable y eso da rabia e impotencia. Por último, qué indignante es tener sólo una certeza en la vida, la muerte.

Pero lo natural nos está dado Don Mario, para qué quedarnos con chicas, vayamos más allá. Si fuera por quedarse en la queja de la injusticia distributiva natural, quizás desde ese su país pequeño del continente grande nunca hubiera emergido un Galeano o un Onetti que lo acompañan en honores.

Usted no morirá, al menos hasta cuando yo muera, y le aseguro que somos mucho más que dos en esta tarea, ahí estarán los hijos y los hijos de esos hijos, inmortalizando sus letras. Le aseguro que hasta la famosa poesía comprometida, tan mentada pero tan desviadora de su vasta obra, seguirá analizándose desde su valor histórico, pero la belleza de versos e historias trascendentes e irreductibles será el lenguaje universal de los amantes eternos.

No estoy triste Benedetti por su partida. Me alegro de que haya dejado de sufrir. Usted no está para trajines banales del cuerpo como aquellos que se acostumbran en hospitales o dictaduras. Usted está para habitar en el canto universal, en las voces de este Sur palpitante de poetas que conocieron y seguirán re-conociendo generación tras generación el sabor del verso a través de su pluma. Es más, usted está para vivir, como arquitecto e iconoclasta a la vez, en la tregua de ese amor siempre tan recidivante e incurable.

Benedetti que se parece a Bendito, eres el fruto del vientre de América que alimenta a los mortales. Y como dios estás condenado a la eternidad.



Algunos decires a los que quiero dar mi acción de gracias:

Celebración de la amistad 1

En los suburbios de La Habana, llaman al amigo mi tierra o mi sangre. En Caracas, el amigo es mi pana o mi llave: pana, por panadería, la fuente del buen pan para las hambres del alma; y llave por...-Llave, por llave -me dice Mario Benedetti. Y me cuenta que cuando vivía en Buenos Aires, en los tiempos del terror, él llevaba cinco llaves ajenas en su llavero: cinco llaves, de cinco casas, de cinco amigos: las llaves que lo salvaron.

Eduardo Galeano (El libro de los abrazos)


Y la despedida de Don Nica... la leyó?
“A lo más que se puede aspirar / Es a dejar dos o tres frases en órbita / Que yo sepa don Mario dejó al menos una: / La muerte y otras sorpresas // ¡Señor mío, la frasecita!”.

Daniel Viglietti, otro yorugua, dijo en su despedida “ética cabe dentro de la palabra estética (...). Eso nos enseñó Mario”.

Y usted, ejem, perdón, Martín Santomé ¿no fue esto lo que dijo?

“Falleció”, dijo la voz del tío. La palabra es un asco. Falleció significa un trámite: “Una mala noticia, señor”, había dicho el tío. ¿Él qué sabe? ¿Qué sabe cómo una mala noticia puede destruir el futuro y el rostro y el tacto y el sueño? ¿Qué sabe, eh? Lo único que sabe es decir: “Falleció”, algo tan insoportablemente fácil como eso. Seguramente se estaba encogiendo de hombros. Y eso también era un asco. (…) Cuando estuve en casa solo en mi cuarto, cuando hasta la pobre Blanca me retiró el consuelo de su silencio, moví los labios para decir: “Murió. Avellaneda murió”, porque murió es la palabra, murió es el derrumbe de la vida, murió viene de adentro, trae la verdadera respiración del dolor, murió es la desesperación, la nada frígida y total, el abismo sencillo, el abismo".



Finalmente, y para no citar sus célebres poemas ya posteados por muchos, termino con lo que mi maestro Floridor Pérez le llamó ¿despedida?

Hasta mañana (Benedetti)

Voy a cerrar los ojos en voz baja
voy a meterme a tientas en el sueño.
En este instante el odio no trabaja

para la muerte que es su pobre dueño
la voluntad suspende su latido
y yo me siento lejos, tan pequeño

que a Dios invoco, pero no le pido
nada, con tal de compartir apenas
este universo que hemos conseguido

por las malas y a veces por las buenas.
¿Por qué el mundo soñado no es el mismo
que este mundo de muerte a manos llenas?

Mi pesadilla es siempre el optimismo:
me duermo débil, sueño que soy fuerte,
pero el futuro aguarda. Es un abismo.

No me lo digan cuando me despierte.

Y en Sólo soy un Salieri una despedida apiazzollada, como corresponde nonino. ¡Buen viaje!
Para escuchar y verla pincha aquí.

martes, mayo 05, 2009

The wrestler



Esta vez no escribiré en ojos bien cerrados porque no quiero comentar la nueva joya de Darren Aronofski. Si no más bien hidalgamente constatar que hoy la vida (como en un tango de Discépolo) me ha hecho nuevamente vestirme de luchador, y como Randy "the ram" Robinson caminar con la cámara por la espalda, bufando el cansancio de los años, al menos para las batallas que debo enfrentar.

Son distintas soledades, es otra la hija que me desconoce y es otra la muerte que me espera. Sin embargo, resiento el mismo peso de esa multitud que lo aclama y a la vez le exige (y se autoexige) hasta el límite más extremo que su propio destino le ha podido determinar. Randy -y no Robin - es el único y verdadero capaz de vencer no sólo al Ayatollah sino a su propio fracaso. Yo, el ciego en el país de los tuertos, soy el único capaz, en el último round del rematch, de subirme a las cuerdas, abrir mis brazos, espetar mis cicatrices y lanzarme sobre el destino hasta vencerlo.




Y porque este boliche le lleva poesía, esta vez no traeré a colación a ningún grande sino sólo compartir un boceto de parapoema que nació en la Plaza Cortázar, donde también nace la calle Borges (agrego esta información como mínimo guiño a estos maestros), un día 27 de abril de 2009, una noche cálida sólo refrescada por la brisa inspiradora de un Buenos Aires perfecto.

...dedicado a la chica de la plaza cortázar

La tristeza parasita tu mirada

arribó en lunes y abolió los feriados

el peso de sus cadenas te arrastra el llanto

que en suplicio chino gota a gota sólo se evapora

a contraluz la veo brillar y en cuenta regresiva

a contrareloj la angustia de quitártela

con un beso como un zarpazo

extirparla de raíz

arrancarte los ojos si es preciso

y buscar nuevos allí adentro

donde los perdiste en una apuesta

donde el miedo te mostró su cara.


Para Randy y los luchadores, un Salieri con cariño. Pincha aquí.

lunes, abril 20, 2009

cisneros no es un cisne

(...) mis preocupaciones son humanas
(...) El único deber de los artistas, si es que existe,
es hacer lo mejor posible el producto que les está encomendado.

Antonio Cisneros



Tercer Movimiento (affettuosso)

Para hacer el amor
debe evitarse un sol muy fuerte sobre los ojos de la muchacha,
tampoco es buena la sombra si el lomo del amante se achicharra
para hacer el amor.
Los pastos húmedos son mejores que los pastos amarillos
pero la arena gruesa es mejor todavia.
Ni junto a las colinas porque el suelo es rocoso ni cerca de las aguas.
Poco reino es la cama para este buen amor.
Limpios los cuerpos han de ser como una gran pradera:
que ningún valle o monte quede oculto y los amantes podrán holgarse en todos sus caminos.
La oscuridad no guarda el buen amor.
El cielo debe ser azul y amable, limpio y redondo como un techo
y entonces la muchacha no verá el Dedo de Dios. Los cuerpos discretos pero nunca en reposo,
los pulmones abiertos,
las frases cortas.
Es dificil hacer el amor pero se aprende.

Agua que no hay que beber-1996. En una muchacha católica toca la flauta (Teleman, sonata en re menor, 1740).

Un perro negro

Un perro. Un prado.
Un perro negro sobre un gran prado verde.

¿Es posible que en un país como éste aún exista un perro
negro sobre un gran prado verde?

Un perro negro ni grande ni pequeño ni peludo ni pelado
ni manso ni feroz.

Un perro negro común y corriente sobre un prado ordinario.
Un perro. Un prado.

En este país un perro negro sobre un gran prado verde
Es cosa de maravilla y de rencor.


Cuatro Boleros Maroqueros

1.-

Con las últimas lluvias te largaste
y entonces yo creí
que para la casa mas aburrida del suburbio
no habrian primaveras ni otoños ni inviernos ni veranos.
Pero no.
Las estaciones se cumplieran
como estaban previstas en cualquier almanaque
Y la dueña de la casa y el cartero
no me volvieron a preguntar
..............por ti.

2.-

Para olvidarme de ti y no mirarte
miro el viaje de las moscas por el aire
Gran Estilo
..... Gran Velocidad
.......... Gran Altura.

3.-

Para olvidarte me agarro al primer tren y salgo al campo
Imposible Y es que tu ausencia
tiene algo de Flora de Fauna de Pic Nic.

4.-

No me aumentaron el sueldo por tu ausencia
sin embargo el frasco de Nescafé me dura el doble
..... el triple las hojas de afeitar.


Esto no es una pipa_René Magritte

Definitivamente Cisneros no es un cisne, tampoco un perro negro ni su ambiguo observador, ni siquiera -probablemente- sea un aprendiz de amante. Y aunque se dice que canta y sus boleros tienen ritmo, tema y variación, no son canciones. ¿Por qué entonces tendría que reprocharle que acuse a esa pécora de abandonarle, de volar más abajo que una mosca, y que le gastara el café y las hojas de afeitar? (pese que aquí le podría decir fácilmente ¡chócale!).

En noviembre del año pasado lo fui a escuchar a la feria internacional del libro de Stgo, estaba con Zurita de presentador. Le oí recitar estos poemas de su autoría que aquí reproduzco (lee excepcionalmente bien). También escuché sus reflexiones simples y convincentes sobre el origen de sus poemas. Y finalmente responder preguntas de los asistentes, algunas insulsas y la de siempre…
¿es usted el hablante lírico? Que sería lo mismo que le hubieran preguntado ¿es usted el abandonado? Y él respondió sin vacilación, gráfico y con notable claridad algo más o menos así… Es difícil explicarlo desde la óptica de un poeta, pero podríamos preguntarle a Vargas Llosa si él es o fue Pantaleón… claro que es él el que escribe, pero no podríamos asegurar que él haya sido Pantaleón y que en esta novela está la historia de una parte oculta de su vida. En mi caso –y en la de los poetas – es lo mismo. Hay mucho de mí en mis poemas, porque yo los escribo, pero sería bastante impreciso asegurar que es mi historia la que queda en ellos retratada… me quedé satisfecho con su respuesta y pensé inmediatamente en que hubiera sido ideal escucharla antes del lanzamiento de La Resaca de la Tristeza ya que ahí me hicieron la misma pregunta y no sé si la respondí con la misma nitidez.

Comprobado. Los infortunados parapoemas NO son una suerte de diario de vida, parte de una terapia sicológica, una manera solapada de pedir auxilio o de declararme, ni tampoco un reporte de mi estado de ánimo. Son solo, ni más pero tampoco menos, PARAPOEMAS. Al fin y al cabo lo único que quiero hacer es escribir. Ser un grabador de experiencias poéticas que el destino me regala permanentemente. Si es bueno para algunos me alegro doblemente. Si es malo para otros, es tan simple como decir paso sin dejar huellas, menos anónimas, y entregarse al silencio eterno. El propio Cisneros dice en el poema LLuvia (…) y después el silencio que ya no ha de acabarse aunque cese la lluvia.


En silencio a veces recuerdo, a veces río, otras lloro, pero siempre es un recuerdo de que estoy vivo. En silencio algunos sábados por la noche y en vivo escucho esto, sozinho (pincha aquí).


viernes, abril 03, 2009

Prévert y Belair enrostrados y hermanados

Entre ciclos y contraciclos, encuentros y desencuentros, me asaltaron amores que me desamaron y desarmaron alguna vez. Leo a Prévert, después lo veo en una foto de Doisneau en Paris, luego escribo algunas cosas y me enfrento al espejo y ahí estoy, también en una mesa de café en el cerro concepción.


Para ti, amor mío (Jacques Prévert)

Fui al mercado de pájaros
y compré pájaros
Para ti
amor mío
Fui al mercado de flores
y compré flores
Para ti
amor mío
Fui al mercado de chatarra
y compré cadenas
Pesadas cadenas
Para ti
amor mío
Después fui al mercado de esclavos
Y te busqué
Pero no te encontré
amor mío.

Mis palabras en su tinta


Me gustan mis palabras en su tinta
aunque a veces no haya papel que las aguante


El amor no existe

El amor no existe.
Al menos convengamos
que
es una partícula extraña.
Pues no existe pero deja huellas,
no tiene materia, sin embargo,
cuando se va deja un espacio inmenso.
Un agujero medio a medio en la carne

por donde arremolinada en un desaguadero
se va inexorablemente la esperanza.


Me di con una ex foto


Eran ex flores,

en mi ex jardín

de mi ex casa,

cuando vivía

una ex vida.


Me di de lleno,

frontal y desprevenido,

escribo aturdido y vivo

por una ex foto

de una ex vida expropiada.




Y si ella hubiera muerto


Y si ella hubiera muerto.

Mis lágrimas serían lo único eterno,

no habría culpables entre los nuestros,

los recuerdos serían buenos recuerdos,

porque serían imposibles, como nuestro sueño,

y yo no renegaría de ella sino de dios y del destino.



Las hojas muertas _ Jacques Prévert


Ah, yo quisiera tanto que tú te acordaras

De los días felices donde nosotros éramos amigos

En ese tiempo la vida era más bella

Y el Sol brillaba más que los días

Las hojas muertas se rastrillan hacia los desperdicios

- Tú sí, yo no he olvidado

Las hojas muertas se rastrillan hacia los desperdicios

Los recuerdos y lamentos también

El viento del norte los transporta

Hacia la noche fría del olvido

Y yo, no he olvidado

La canción que tú me cantabas

Es una canción que nos reúne

Yo te amé, tú me amaste

Vivimos juntos

Amándonos, amándonos

Pero la vida separa a aquellos que se aman

Tiernamente, sin hacer ruido

Y el mar borra sobre la arena

Los pasos de los amantes que se separan!


Conclusión espuria


El amor no existe,

ergo, no tiene masa,

por qué entonces

tengo vacío el corazón.


Y porque un encuentro es un hecho y un reencuentro un cierre, ahora sé que nunca más será como ayer porque siempre podrá ser mejor. Una respuesta en Salieri. Pincha aquí.

lunes, marzo 09, 2009

cuando el festejo comercial de un día cobra sentido


Dedicado a Carmen Tornero...



Hoy (ayer) se celebra el día de la mujer. Una de las formas que socialmente hemos acordado para reivindicar lo que no se ha hecho por siglos. Creo que está bien y no ahondaré ni entraré en la discusión de la legitimidad de esta decisión, sólo puedo agregar que nunca será suficiente un día y que toda institución (la institucionalización de un día), más allá del valor persé, es un método para asegurar lo que no nos nace naturalmente. Hay mucho para seguir avanzando.

Sin embargo, hay en un día como hoy un gatillo para que piense-sienta en las mujeres. Mi amigo Raúl Herrera agradeció a todas ellas que han sido parte de lo que él es ahora. El poeta Blanco -como buen Sabinómano- las nombra en cotidiano aunque no es el Bautista ni menos un santo. Y mientras unos se enamoran y otros deciden separar caminos, yo les escribo para amarlas: "(...) Más que hablar de amarlas a todas y a ninguna, o sólo amar a una, pareciera que uno ama en otras a la de siempre." (extracto de Ellas, de la resaca de la tristeza), esto último lo aprendí con ayuda de mi buen doctor Gonzalo Rojas-May.

Pero no es suficiente, en este año, esta celebración aún me suena a hueco, diría Silvio. Y es que mientras UNA MUJER lucha tramo a tramo, segundo a segundo por su recuperación, no hay ceremonia posible que tenga el valor de la que tiene CARMEN TORNERO guapeándole a la muerte y sus caprichos. Y con el perdón de Cortázar, que está escribiendo en el Olimpo, tampoco hay Maga que valga, que esta Carmen enamorada de la vida, tanto así que la extremó desde que tuvo uso de razón, e incluso más allá de esta loca cabeza, si conectada a cuanto cable la tecnología médica ha podido desarrollar, ella se ha jalado firme del cable más fuerte, el del amor por la belleza de vivir. Y te miro, y pienso, y recuerdo, que no tienes edad, siempre eres la niña coqueta, la bonita del grupo, la melancólicamente intensa que a veces se cansa de no tener la fuerza que requieres para seguir en la aventura. La que se escapa de los ladrones y también de la policía. La amorosa de Sabines. La que no podía ser amada por cualquier hombre y por eso aceptó a Jorge a su lado. La que no duerme porque le falta tiempo para vivir. La que llega donde quiere porque por Yoga no se queda ni se rigidiza, pero más que eso porque tiene una piel tan elástica para cubrir a sus amigos de la tormenta.

Carmen, reproduzco un mensaje que te dejé en tu facebook: “ojalá - y ocupo ojalá en el sentido más profundo - recibas la fuerza y la luz de todos quienes estamos unidos queriendo tu recuperación. Ojalá la belleza de tu vida encandile el infortunio. Ojalá esquives el destino con un movimiento de danza. Ojalá miremos juntos el pasado. Ojalá celebremos al aprendizaje.”

Finalmente agradezco el aprender de la vida, si no es como un derecho, como un izquierdo, diría nuevamente Silvio. Porque hoy no es un día como cualquiera, es de ellos que se celebra a la mujer y es el que yo aprendo que en días como éste los festejos comerciales cobran sentido.

Feliz día Carmen Tornero. Te quiero mucho, JP, Page o cualquier yomismo.


Al pensar en el hermano ausente_ Su Tungpo

¡Qué extraña está la luna, tan redonda y tan clara!
con la capa en la mano le pregunto al cielo azul:
¿A qué nombre se atiene en la celestial esfera esta noche festiva?
Quiero volar a casa, cabalgando el aire,
Pero temo el etéreo frío de esas alturas.
¡Las mansiones de jade y de cristal están tan altas!
Bailando con mi sombra
no siento ya el mortal vínculo.

Da la vuelta a la torre bermellón.
Se inclina hacia las puertas forradas de seda.
Fulgura sobre los tendidos insomnes.
¿Por qué ella, que no nos guarda rencor,
brilla sobre nuestra separación, negándonos la reunión?
Pero rara es la felicidad perfecta…
La luna se enfurece, la luna mengua,
y así los hombres se encuentran y se dicen adiós.
¡Sólo pido que nuestras vidas duren
Y nuestras almas vuelen juntas al Cielo!

En Salieri recuerdo como un mandato lo que los artistas llevan tatuado en la piel. Pincha aquí.

miércoles, febrero 25, 2009

prospice_robert browning


Fear death?--to feel the fog in my throat,
the mist in my face,
when the snows begin, and the blasts denote
I am nearing the place,
the power of the night, the press of the storm,
the post of the foe;
where he stands, the Arch Fear in a visible form;
yet the strong man must go:
for the journey is done and the summit attained,
and the barriers fall,
though a battle's to fight ere the guerdon be gained,
the reward of it all.
I was ever a fighter, so... one fight more,
The best and the last!
I would hate that Death bandaged my eyes, and forbore,
and made me creep past.
No! let me taste the whole of it, fare like my peers,
The heroes of old,
bear the brunt, in a minute pay glad life's arrears
of pain, darkness and cold.
for sudden the worst turns the best to the brave.
The black minute's at end,
and the elements' rage, the fiend voices that rave,
Shall dwindle, shall blend,
shall change, shall become first a peace out of pain.
Then a light, then thy breat,
Oh thou soul of my soul! I shall clasp thee again,
and with God be the rest!

Próspice

¿temer yo a la muerte? sentir la bruma en la garganta
la niebla en el rostro,
cuando cae la nieve y las ráfagas anuncian
la cercanía del lugar,
el poder de la noche, la presión de la tormenta
y la llegada del enemigo;
allí donde el gran miedo se consagra en su forma visible
y el hombre fuerte debe avanzar:
porque el viaje ha concluido y conquistada la meta
las barreras se derrumban,
aun cuando falte todavía un combate para alcanzar el galardón
la recompensa de todo.
Siempre fui un luchador; por ello... que venga otra batalla,
¡la mejor y la última!
Odiaría que la muerte vendara mis ojos y se mostrara indulgente
y me diera la bienvenida cautelosamente;
¡No! dejadme probarla en todo su sabor, como mis camaradas,
los antiguos héroes;
soportar la arremetida y pagar todas mis culpas
en un minuto de dolor, tinieblas y frío;
porque lo peor, de un momento a otro, para el valiente se convierte en lo mejor,
cuando el minuto sombrío se termina
y cuando la furia de los elementos y de las voces malignas enloquecidas
se doblega y se apaga,
cambiando, transfigurándose en paz brotada del dolor.
Y luego una luz y tu seno,
¡oh alma de mi alma! te abrazaré de nuevo
y en Dios descansaré.

Traducción de Armando Roa Vial (del libro poesía universal traducida por poetas chilenos y seleccionada por Teillier, ed. universitaria)



Manifiesto (JP Belair)


Preferí decir que sí,
dar el salto al vacío,
ser David pese a los Goliat.
Apostar al juego como premio
sin importar la recompensa.
Decidí vivir sin antibalas.
Decidí vivir pero no vegetal.

Decidí mojarme bajo la lluvia.
Decidí continuar a detenerme.
Creer a titubear. El placer ante la punición.
Aunque la verdad sea propia
- lo único realmente propio -
aunque las venganzas sean anónimas
y tan certeras como reconocibles.

Vengan los intrusos a grafitear mis paredes.
Vengan las palabras afiladas,
los golpes cobardes y microcéfalos.
Ahí donde las miserias humanas
hunden el dedo antes que cicatrice,
así es, sanguijuelas, todo eso me duele,
porque está palpitante, porque no es carne muerta.

Opté por gritar en vez de criar tumores.
Opté por besar aunque fuera una noche,
y para mí una vida y para ellas un buen truco.
Decidí de par en par abrir mi capa
y exhibir mi cicatrizada humanidad.
Y aunque hubiera blancos en mi pecho,
no escatimé colores en mis palabras.

Preferí hablar en presente.
Piso fuerte, lo sé, y el llanto ajeno me socava,
pero prefiero la exposición ante el anonimato.
Firmar con mi nombre sin retocar mi querida fealdad.
Prefiero la guerra si la paz será una convención
y un discurso de flores a un manojo de puños,
aunque más que el amor, mi piel es más fuerte.

Prefiero decir no a una cama fácil y vacía
y decir sí cuando ella usa bien aquella llave,
y hacer de un sí una posibilidad…
para enamorarme de ella, de la palabra,
esa que la nombra en sonido y en silencio.
Esa escrita en mayúsculas para que en día de asueto
descanse mi libertad bajo su sombra.

Fotografías: del oráculo del guerrero; representación de David venciendo a Goliath; e imagen de Guy Fawkes utilizada en la película V for vendetta.

Y por si no quedaba claro pensé en Fusil contra fusil pero que más Salieri que este Resumen de noticias. Pincha aquí.


sábado, febrero 14, 2009

Yo creía que no pero... Galeano dando el tono

No consigo dormir.
Tengo una mujer atravesada entre los párpados.
Y si pudiera, le diría que se vaya,
pero tengo una mujer atravesada en la garganta.


Eduardo Galeano, la noche 1





yo creía que no pero me enamoro


me enamoro

me enamoro todavía
suenan las bisagras y
se quejan oxidadas las caricias.


me enamoro cada día
a cada minuto, cada segundo, cada primero
yo creía que no pero lo hago incansablemente
pierdo la cabeza y me sale otra
porque mi amor no es de este mundo
me enamoro universal, de todo y una a la vez
de las soles, las lunas, las celestes y sus maravillas.


me enamoro de la belleza
de los ángeles, de las cantantes,
periodistas, diseñadoras y garzonas de café,
de las orfebres, de la oxidiana y su engaste,
de las artistas, de sus modelos y de sus musas
de sus madres, de sus hijas, de sus vidas y obras.


me enamoro
yo creía que no pero lo hago desde siempre
desde que tengo uso de emoción
y se me va la vida en ello.


Alguna vez fue una promesa que no pude y no quiero cumplir. En Salieri como siempre está la respuesta en llave de Sol. Para escucharla pincha aquí.

Las fotos: Retrato de una mujer, busto de una mujer, ambos de Picasso; y joven desnudo de Hippolyte Flandrin.

miércoles, enero 14, 2009

Presentación de "La resaca de la tristeza" en la feria del libro de Viña del Mar


Segunda presentación de esta hija querida, ahora en la feria del libro de viña del mar, el 10 de enero de 2009 (ver nota de prensa en un medio regional).




Testera de presentadores, de izquierda a derecha, Max G. Sáez director de Magoeditores, Roxana Correa , académico e invitada de honor para la presentación, Juan Pablo Belair, y Macarena Candia productora del libro y del evento.




Elegí los siguientes poemas para la lectura: Moriré adicto junto al poeta; Estúpida adolescente; Belleza irrenunciable (maldita sea); Tu recuerdo en mi cara; Noche sin vela; Y usted qué se cree; Entre objetos de una vida surreal; Abrí los portales por donde los cuerpos viajan; Mujer desnuda; Canción de Clara en París; y ¿Por qué escribo?


En esta casa quiero ofrendar dos poemas breves que no leí pero que quiero mucho:


Como el sol solitario


Qué más soledad que retratarse solo,
y aún no queriendo ser un sol solitario
te encuentras contigo mismo
sin siquiera una sombra que te acompañe.


Contradicción

Y resulta que me encontré con la sensibilidad alojada en lo profundo.


Un agradecimiento a quienes asistieron, algunos invitados y también a quienes se apoderaron de esos sonidos afilados, que sin querer escucharon mi voz mientras leía una selección de poemas, y los acunaron hasta calmarlos, para dejarlos ir flotando en aires porteños sin antes ser atravesados y transformados.



Y la poesía pertenece también a quien vive, a quien la huele, a quien ama... un obsequio poético musical aquí en Salieri.

martes, diciembre 16, 2008

La resaca de la felicidad o el vuelo de un post parto de una hija esperada



Vengo aterrizando. Hubo intentos previos pero fallidos. Por supuesto, yo y mi luna, como no iba a fallar si me ha dado por alunizar... lo cierto -o lo concreto- es que hace más de un mes fui el balón de helio que desde la estación mapocho salió proyectado hacia mi celeste tan querido.


Vuelvo a rayar estos muros nuevamente, por ahora solo para agradecer la presencia de cada uno de ustedes en ese momento tan especial para mí como lo fue el lanzamiento de la "resaca de la tristeza". No sólo pude cumplir el sueño de ver andando a esta niña mía sino que pude apreciar de una posición privilegiada el amor en concierto. No sé si lo sintieron pero había una afinación deliciosa, que más allá de la lectura y el protocolo, no podía hacer otra cosa que estar feliz. Si es que estar feliz se "hace" porque yo lo estaba, o sea de SER feliz más que HACER, pero si yo lo fui (ser), fue gracias a la construcción (hacer) de ustedes. Los que no pudieron estar podrán imaginarlo a partir de lo que les cuento. Pasó lo que sucede cuando todos deciden entrar al juego.


Hay más ferias, nacionales e internacionales, donde participaré. Se viene la feria del parque forestal en enero y la de Viña. Quizás la de La Habana. Hay una posibilidad de hacer un lanzamiento en Valpo. Mientras, seguiremos haciendo difusión en prensa y otros espacios. Apoyaré a la editorial en la mejor distribución en librerías, en stgo y en regiones, entre otras cosas que demanda esta empresa.

Por último, un anécdota. Durante el lanzamiento una de las presentadoras, Roxana Correa, y uno de los asistentes alegaron por la no inclusión en el libro de un poema llamado "carta de un león a otro". Se consideró que no estaba en la línea de la resaca de la tristeza y yo estuve de acuerdo con la editora en su exclusión. Se trata de un poema distinto, medio perversillo y descarado. Les infidencio, además, que alguien pícaramente me dijo que no había sido capaz de reconocer (me) en el protagonista de este poema, después de una pregunta de Arturo Fierro durante el lanzamiento sobre el hablante lírico... bueno, si así fue y no quedó claro, les digo que sí estoy ahí también, soy yo, el real y también el imaginario.

En fin, para evitar más conjeturas y alunizar o aterrizar las expectativas, les adjunto a continuación la versión final de este mentado parapoema (distinta a la original publicada hace un par de años atrás en este mismo blog).


Carta de un león a otro

Así fue y así suele ser querido amigo.
Al parecer la dicha es sólo un instante,
el "esquisítum", el "moméntum".
La confluencia. La coincidencia programada.

Estuve toda la noche con una imagen deseada.
La elaboré para seducirla...
en realidad la llevé bajo el mismo cielo de mi auto.
No hubo camas, presentaciones, ni CV, tampoco tolerancias acordadas.
Hubiera sido ilustrativo que estuvieras ahí disfrutando de esa canción a dos voces.

¿Por qué creo que debo seguir viéndola?
No lo sé. Puede ser porque no me lo pregunta.

Es una pendeja que tiene todo lo que uno quiere de ellas.
Eso que uno reconoce solo cuando esta ahí rebasándose entre tus manos.
Tiene esa deliciosa inconciencia
de quererlo todo y de no tener límites,
por la simple razón de que no sabe que existen.

Tiene esa casi belleza, insolente y plantada,
exuberantemente natural e imperfecta,
descuidada pero agradecida, de piel aún con olor a piel,
y de ojos cansados solo por el sueño.

Tiene ese tonus,
esa profundidad subcutánea,
esa grasa joven que no enferma,
esa que solo proporciona el delicioso sabor de sus huesos.

Estoy disfrutando mucho amigo,
quizás por primera vez del poder fáctico de la experiencia.
Me siento implacable. Solo existo.
Ante esa levedad que me es tan plácida a la vez,
soy un todo que puede ser poco, aunque ella vea de lo poco un todo.

Gracias por entrar al juego y los que aún no lo han hecho pueden hacerlo en Salieri pinchando aquí.


lunes, noviembre 03, 2008

La resaca de la tristeza

A esa hora, el miedo y la cobardía me habían dejado mudo. Nos quedaba poco tiempo (...) No sabía que decir. Lo que fuera estaba de más. Lo que dijera era el comienzo de la despedida. Hasta que ella señaló. –A esto le llamo la resaca de la tristeza. Me impresioné sin intentar interpretarla. Y en un acto casi convulsivo la abracé tan fuerte que nuestras pieles se fundieron y conectaron terminales del dolor. Comencé a sentir la angustia de la partida y ella la inmovilidad ante la tiranía del destino. Era el Dios castigador, el que te da y el que te quita. (…) en ese momento no cabían más que las respiraciones entrecortadas de ambos, incapaces de asumir el desapego, discapacitados ante la tristeza que como un péndulo va y viene asolando nuestras endebles humanidades. Me acordé de Schopenhauer y me sentí irremediablemente insatisfecho, irreparablemente condenado. Solo atiné a decir: - Y la felicidad, efímera, será como esta isla rodeada de todo un océano de sufrimiento. Si es así, me quiero quedar allí, contigo, aunque seamos náufragos y no haya realidad con la que contrastar nuestra íntima alegría. Ella me miró (…) con la vista un tanto desenfocada, como tratando de ir más allá, me tomó la cara y me dio las gracias. –Yo, contigo, ahora sé qué es un péndulo y este recorrido de cabo a cabo ha sido lo más hermosamente maravilloso que me podría haber sucedido. No sé si amo este recodo de vida o te amo a ti, pero por fin puedo cerciorarme que detrás de algún espacio, escondida en alguna parte o dimensión durante el camino, habita una posibilidad para el sentido de mi vida.

(extracto del cuento “péndulo de la tristeza infinita” de JP Belair)

No sé porqué empiezo una invitación para el lanzamiento de un libro de poemas con un extracto de un cuento. Quizás es una expresión más de lo manifiestamente mío e integrado que está este libro con mi historia, la real, la imaginaria, la poética, con lo que ha salido por estos dedos torpes para quedarse en un papel de manera perpetua, para toda la vida, más allá de la propia inclusive.

Sin más retórica los quiero invitar a la presentación de mi primer libro de poemas llamado “la resaca de la tristeza” para este domingo 9 de noviembre a las 12:30 en la feria del libro del Centro Cultural Estación Mapocho.

Lleguen con gente, entusiasmo y por sobre todo avidez de poesía emergente. Hagamos un concierto de versos a varias voces y que, más allá de los oídos, retumben como eco en los corazones entrelazados por alguna emoción cotidiana que se escape de este libro.

A llenar la sala Camilo Mori!!!!!!!!!!!!


domingo, agosto 31, 2008

cosas del cuerpo_watanabe

Sigo con Perú interviniendo en ese extraño órgano cuya función es el deleite poético. Sigue este ojo viéndose asimismo y convenciéndose que la misión es fluidificarse en palabras que empapan a extraños voluntarios, ávidos de hacerse uno a través de la emoción. Y ahí estaba Watanabe, esta vez no fue Cisneros ni Vallejo, es José el poeta que remece el cuerpo interior con sus versos.

Abrí esa ventana, sensible, poderosa, que enmarca el mundo posible aunque parezca lejano. Tirité de frío y sentí el cuerpo adolorido. Era la transformación, era salirse de la cáscara y trasuntar de un lado a otro sin mediar tiempo ni dimensión.

Y qué lejos te vi. A cuánta distancia te me quedaste. Y yo iba y venía mientras tú solo alcanzabas a mirar el suelo. Te sonrío, te canto y vuelo, y en el instante que el cuerpo se me desmenuza, se hace aire y se transporta suspendido por el universo tú recién abres un ojo y bostezas.

José, que compartes apellido con Toru Watanabe, el entrañable personaje de Murakami en Tokio blues, lograste estremecerme hasta la médula, fue como si una mano mágica se introdujera en mi boca sorprendida, hasta las vísceras, y me diera vuelta para verme por el revés.


Animal de Invierno (José Watanabe)


Otra vez es tiempo de ir a la montaña
a buscar una cueva para hibernar.

Voy sin mentirme: la montaña no es madre, sus cuevas
son como huevos vacíos donde recojo mi carne
y olvido.
Nuevamente veré en las faldas del macizo
vetas minerales como nervios petrificados, tal vez
en tiempos remotos fueron recorridos
por escalofríos de criatura viva.
Hoy, después de millones de años, la montaña
está fuera del tiempo, y no sabe
cómo es nuestra vida
ni cómo acaba.

Allí está, hermosa e inocente entre la neblina, y yo entro
en su perfecta indiferencia
y me ovillo entregado a la idea de ser de otra sustancia.

He venido por enésima vez a fingir mi resurrección.
En este mundo pétreo
nadie se alegrará con mi despertar. Estaré yo solo
y me tocaré
y si mi cuerpo sigue siendo la parte blanda de la montaña
sabré
que aún no soy la montaña.

(de Cosas del cuerpo, 1999)











El guardián del hielo (José Watanabe)

Y coincidimos en el terral
el heladero con su carretilla averiada
y yo
que corría tras los pájaros huidos del fuego
de la zafra.
También coincidió el sol.
En esa situación cómo negarse a un favor llano:
el heladero me pidió cuidar su efímero hielo.

Oh cuidar lo fugaz bajo el sol...

El hielo empezó a derretirse
bajo mi sombra, tan desesperada
como inútil.

Diluyéndose
dibujaba seres esbeltos y primordiales
que sólo un instante tanían firmeza
de cristal de cuarzo
y enseguida eran formas puras
como de montaña o planeta
que se devasta.

No se puede amar lo que tan rápido fuga.
Ama rápido, me dijo el sol.
Y así aprendí, en su ardiente y perverso reino,
a cumplir con la vida:
yo soy el guardián del hielo.

La primera operación de tu insomnio
es un juego de los tiempos: te revisas
y confirmas
que ni tus manos ni tus pies
se han desprendido como colas de lagartija.
Todo tu cuerpo sigue amarrado dentro de tu piel


El ojo (José Watanabe)

La otra operación de tu insomnio
no te es accesible. Es del ojo
interior
que navega dentro de tu carne. Es el ojo
que te recorre
y observa cada uno de tus órganos
y se guarda el secreto.

El ojo ha nacido contigo
para fisgar tu lento desastre, ninguna otra cosa
sabe de ti, ignora si vives en esta ciudad
o en otra, no conoce el papel donde escribes
sobre su perversidad
y tal vez no conoce la perversidad. Él sólo sabe
de tu adentro.

Pronto se acabará esta noche con su estrella compasiva
en la ventana
y tampoco hoy sabrás
si el ojo que viaja por tus confines
es el ojo de Dios que observa maravillado
a cada órgano
haciendo incansablemente y todavía lo suyo
o si es el indiferente pero acucioso ojo de la nada.

(de Cosas del cuerpo, 1999)

Y a propósito de ventanas, pienso en una que enmarca un cuerpo peciolado y que se despliega a mi mundo como un amanecer. Para escuchar pincha aquí.


sábado, agosto 16, 2008

Lima vale un Perú


Hace ya quince soles que crucé el puente de los suspiros para arribar a la tierra de los adoradores del mar. La razón era un viaje a la feria del libro de Lima. La emoción era vivir un episodio de esta vida insubordinada que se me expresa a la menor inconciencia. El causar del destino me invistió como representante de Magoeditores para la presentación de la Antología de poesía y narrativa chilena donde además hay seleccionados algunos textos de mi autoría. Allí, ante un centenar de personas, un día domingo de cierre y algarabía, y con más temeridad que hidalguía, perpetré mi atentado celeste. Antes y en el silencio más sagrado saludé a mis predecesores Rojas, Edwards, Lemebel, Fuguet, Zambra, y hasta el mismísimo Vargas Llosa, que sentados allí, en una silla similar, habían marcado el pulso mágico de la escritura, de cara a esa Lima ávida y sorprendente. Leí, leí y metaleí extractos de la antología, incluido mis textos, terminé con mi -ya amado- “moriré adicto junto a Vallejo”. El estruendo creciente que empezó a tensionar mi pecho era el cariño, respeto y atención de ese pueblo tan cercano pero desconocido. Limeños corrientes, amantes indeliberados de la poesía, sin amagos de soberbia ni atavismos históricos, compartieron generosamente conmigo la levitación del verso enamorado, lúdico y terrible de las plumas nacionales.

Qué extraño, pero que suculento manjar fue jugar este nuevo rol. Cuántas veces he compartido estrados hablado de tanta cosa mundana, seguro de mí mismo, como la trayectoria que un orador más voluntarista y visceral puede tener; sin embargo, esta vez era el vate emergente y desconocido, el bardo extranjero recibido con sencillos laureles y sin mediar parafernalia y presea, solo por el hecho de ser... si es que ser puede catalogarse como un hecho. Fui porque me sentí el rapsoda cuya voz entonó colores por primera vez fuera de Chile y que pese al relato manifiestamente dolorígeno solo se atestó de gozo y delectación.

Así terminé mi alocución, con este poema parido al alero de Vallejo el peruano muerto en Paris en día jueves y lluvia.

Moriré adicto junto a Vallejo

Para un adicto como yo,
Vallejo satisface mi privación…
siempre en silencio,
porque las palabras suicidas
se esconden y ahogan
en el líquido que soy.

Una sola vez, poco tiempo atrás,
lo leí a viva voz, contento, presentándoselo,
pero como un designio abyecto e irónico,
solo sirvió para asesinar a la voz…
ahí yaceré sepultado junto al poeta,
un día después y cada semana.

Todo viernes muerto para resucitar cada lunes,
cada vez con menos fuerza,
toda ella en fuga, desperdiciada en vano,
absorbida por este cáncer cardiaco,
anhelosa e inclemente excrescencia
que me tiene famélico y pulverizado.

César, cada vez que muero te leo,
cada vez que siento los puños cretinos de él
y la mirada pueril de ella, obsecuente,
sobre mi cuerpo desparramado, lívido,
tendido en el suelo, con solo el corazón tumefacto,
y sin que yo haga nada, solo morir y morir…

…cada vez que llueve y no estoy en casa,
cada vez que estoy en casa y no hay nadie,
cada vez que dormido ya no hay tiempo
porque todo se quedó en ese instante,
cuando me dejaste entrar solo un poco
para probarte y hacerme un adicto más.


Quiero agradecer a la suave y misteriosa Lariza Casana, de prensa e imagen de la cámara del libro del Perú, que me facilitó éstas y otras fotos. Ella dejó en vilo una ofrenda: el desierto que nos separa de posibilidades. Hubo también en este recodo del destino una sutil y poderosa alma, Luisa Fernanda Lindo, testigo errante de la estética del mundo interior, me regaló su fascinante libro “postizas” y una encantadora conversación.



Agradecer también las gestiones y acogida de los chilenos Jimena Pizarro de Lila libros y de Cristián Beltrán, agregado cultural; a Germán Coronado editor de Peisa por su caballerosidad y generosidad, y a todo el equipo de la organización de la Feria con quienes compartimos un vinito de clausura en el stand de Chile, que no fue más que la rúbrica de una jornada redonda. Finalmente un saludo para los poetas peruanos Roberto Salazar, Federico Mendo y Kevin Mendo por su afecto y calurosa recepción a mi trabajo.

Antes de postear esto reflexionaba qué podría decirme Salieri, o Fito en este caso (una vez más)... escuché, escuché y metaescuché y me di cuenta que Lima fue un regalo porque nada me importará si es amor... para escuchar pincha aquí

lunes, julio 28, 2008

y sigo yendo al frente...

Después de un mes de mi cumpleaños voy andando como un caballero, con una flor celeste en mi solapa y un ramo de crisantemos en la mano. Tengo una almohada de elefante que sostiene mi cabeza loca en el sueño y me recuerda solo la buena memoria. Y una cena perfecta que abrigó ese cogollo de junio a la sazón de quienes mucho quiero.

Voy abrigado en este invierno, esta vez no me sorprende porque para eso tengo un par de calcetines y tres bufandas, del primer parcito puedo decir que el paso seguro es solo posible sin el adormecimiento de los pies fríos; de las segundas, que tengo una que abriga mi pasado, otra que combina con mi vida cotidiana y su ánimo de belleza, y la última, que bien podría ser la primera o la de siempre, que no sólo tiene mis años bien vividos en sus hebras, sino que es el contraste de mi esencia tejido a pulso como solo alguien que ama desinteresadamente puede hacerlo. Mis bufandas cuidan mi voz, que aunque naturalmente sale por mis manos, al alzarla por mi boca impenitente cada vez es más palabra honesta, cruda y desvalida, pero por eso bien resguardada por ellas.

Y llevo conmigo nuevas pruebas de vida de la belleza del mundo: la música, el cine y la literatura. Qué sería de mi cuerpo sin esa vibración y qué sería de mi espíritu sin este cuerpo que estalla cada vez que un acorde, una escena o un verso se transforman en una saeta maravillosa que me abre el pecho en un respiro diferente, el suficiente para impulsarme hasta traspasar los límites de lo conocido.

Comparto algo del tesoro que recibí ese día, lo nuevo de Hahn en Pena de vida.


Después del incendio

Tengo que recoger mis escombros
darles la forma humana que tenían
y seguir adelante

Que no haya brasas en los ojos
ni nubes de humo negro en el alma

Algunas cicatrices
por aquí y por allá son aceptables

Lo demás es echarse el dolor a la espalda
limpiarse las cenizas
y continuar andando


Estrella fugaz


Sin el Dios del amor
sin el amor a Dios
así pasan los años

Así pasa volando
la vanagloria
de mi mundo

Mientras tanto el tiempo
ese gran genocida
afila sus guadañas

Y en los más hondo
de mi corazón
los dioses brillan
por su ausencia


Noche y niebla

Que esconderá la niebla
en esa densidad impenetrable
que flota al anochecer
como un aquelarre de espectros

En su seno se juegan cosas
que no son de este mundo

Y cuando se va la niebla
también se van con ella
impensables posibilidades

El mundo vuelve a la nitidez
y todo permanece
sospechosamente claro

Porque la claridad puede esconder
los peores secretos

La niebla
no pretende aclarar nada
transparentar nada:

obnubilar es su oficio
difuminar el mundo
escamotear la realidad

Y nos dice con palabras de vaho:
“Hay más cosas en el cielo y la tierra
de las que sueña tu filosofía”

Para contemplar esas cosas
no hay que disipar la niebla
hay que ser de niebla
y mirar hacia adentro.


Sigo adelante, con un camino al frente. Agradezco el amor de mis amigos verdaderos con esta canción que me regaló Maurito y que les dejo en Salieri… pinchen aquí.

lunes, julio 14, 2008

A Clemente el alquimista hijo de mis amigos

Vienes a nosotros
de otro mundo
desde más allá de las estrellas
y el vacío del espacio.
Trascendente, puro,

de impensable belleza,

para traernos la esencia del amor.

Rumi


El hijo de mis amigos
viene siendo el amor hecho carne,
es el elegido, el esperado.
Es el sueño que supera los sueños de sus padres
y el mago que reúne y nos transforma.


El hijo de mis amigos
viene siendo la sal
que sazona sólo el presente.
Tiene permiso para rayar los muros del planeta
y colorear las miserias humanas de un plumazo.


Dicen que viene desde muy lejos
aunque se horneaba al calor de un vientre hermoso
yo vi cuatro manos resguardándolo
y millones ancestrales en ellas encarnadas.
Un alquimista, su misión es transmutarnos al amor.


Clemente con el mundo llegaste a llenarnos de aire con tu nombre,
a devolvernos la chance, a darnos un respiro, una oportunidad.
Nuestra ofrenda al niño que ha nacido:
le dejamos en el aire peces voladores
para montarlos si es que la tierra firme no le alcanzara.


¿De dónde vengo, dónde me encontraste? – pregunta el recién nacido a su madre. Ella llora y ríe al mismo tiempo y, estrechando al niño contra su pecho, le responde: Tesoro mío, estabas escondido en mi corazón, no eras sino su deseo. Estabas en las muñecas de mi infancia cuando, cada mañana, modelaba en arcilla la imagen de mi dios, eras tú al que hacía y rehacía.








Estabas en el altar con la divinidad de nuestro hogar; al adorarla era a ti a quien adoraba. En todas mis esperanzas, en todos mis amores, en mi vida, en la de mi madre, eres tú quién ha vivido. El espíritu inmortal que protege nuestro hogar te acuna en su seno desde la noche de los tiempos. En mi infancia, cuando el corazón abrías sus pétalos, eras tú quién lo envolvías, como un perfume embriagador. Tu delicada frescura aterciopelaba mis jóvenes miembros igual que el reflejo del rocío que precede a la aurora. Tú, criatura del cielo, que tienes por hermana gemela a la luz de la alborada, tú has sido traído por las olas de la vida universal que te ha depositado por fin en mi corazón. Mientras contemplo tu rostro, el misterio me devora; ¡tú que a todos perteneces me has sido dado a mí! Por temor a que escapes de mí, te estrecho contra mi corazón. ¿Qué magia ha entregado el tesoro del mundo a mis frágiles brazos?

Rabindranath Tagore

Y desde otras latitudes le dedico esta bella canción (pinche aquí)

miércoles, julio 02, 2008

lo que dicen los objetos

Entre amores surreales, más bien recuerdos,
o un brote de subconciencia de antiguas casas,
la mía.
Entre los objetos que completan el cuadro de mi memoria.
Entre el pequeño espacio que es posible forzar
en la continuidad de la emoción que lo cubre todo.
Entre instantes de una vida que ya dudo que fue
la mía.
Entre el flash back propio de épocas de mudanza de piel.
Ahí te vi.
Ahí reviví esa canción inconclusa
resonando en la hueca habitación.
Donde ya no estabas.
Porque habías partido.
Después de descargar un misil hacia mi vientre.
Rectifico, donde tu cuerpo sin alma partía,
porque ella ya había abandonado a su padre
en busca de amores por salvar.
Ahí te vi.
Tenías un poco más de 30,
buena edad para salir a la calle.
Y la canción resonaba
en habitaciones queridas pero desoladas.
En ese espacio enorme y vacío
donde sin embargo faltaba el aire.
Entre esas lámparas y sillones,
entre esos retratos que no merecían paredes,
donde el eco de los llantos acumulados se confundían
entre los nuevos, entre los ya podridos,
ahí me vi
me vi mirándome, devastado,
me vi mirando el desplome interno,
lágrimas hacia adentro,
y los ojos de esos objetos testigos
me siguen, me siguen… y llegan.



la soledad de los objetos_ maría elena walsh

Entrar en una casa, comer frío.
La ternura dejó sus zapatillas
debajo de una sombra. Desconfío
del sigilo de lámparas y sillas
y de algunas conductas amarillas.


Lo que se queda quieto alarma, duele,
comete pánico, derrama el canto.
No hay estadística que no revele
tijeras en la fila del espanto,
un alfiler que se parece al llanto.


No habrá quien traiga párpados de afuera,
solapas, humo, señas ateridas.
Un ruido de rincones desespera
y solamente muebles homicidas
dicen preparativos, despedidas.

Uno gana modales de sospecha,
envejece de tanto desconcierto.
No hay más remedio que una flor deshecha,
que vigilar un cigarrillo muerto.
sociedad bien anónima, por cierto.

Y lo peor es que la almohada acosa
con inminencia lúcida. Dormir
tiene una ambigüedad tan peligrosa
que en tales noches nunca hay que decir:
de esta desolación no he de morir.

Entre soledades y objetos me acordé de esta canción (pincha aquí)


domingo, junio 15, 2008

El amor es surreal, Nadja de Breton

Después de cruzar la frontera y leyendo a lugonés como si fuera un espejo, devorándomelo en realidad como las imágenes sinfín de espejos contrapuestos, cayeron en mis manos pensadoras las actas surrealistas… ahí estaban maestros de la poesía, la literatura, la pintura y el cine tales como Artaud, Aragon, Eluard, Dalí, Buñuel, Breton… de este último me espiné con una rosa llamada Nadja, que en ruso es el inicio de la palabra esperanza, ¿quién es Nadja? ¿una mujer? ¿la felicidad? ¿la libertad? ¿la belleza?… la gran Simone de Beauvoir dijo “para muchos Nadja es tan maravillosamente libre de cualquier tipo de apariencia, que ella desprecia a ambas la razón y la ley”.

El amor es una obra surrealista, se construye en automático, un cadáver exquisito de a dos, un pensamiento no racional, la imaginación liberada de su consciente.

Con ustedes un fragmento de este maravilloso texto:

Esta es la historia que, yo también, tuve el deseo de contarte, a ti, cuando apenas te conocía, ¡oh tú que no puedes recordar! Pero que habiendo, como por azar, conocido el principio de este libro, has intervenido tan oportunamente, tan violentamente y tan eficazmente cerca de mí, sin duda para recordarme que yo lo quería “batiente como una puerta” y que por esta puerta, sin duda, sólo te vería entrar a ti. Sólo tú entrarías y saldrías. Tú, que de todo lo que he hecho no habrás recibido más que un poco de lluvia sobre tu mano levantada hacia “las auroras”. Tú, que me haces lamentar tanto haber escrito esta frase absurda e irretractable sobre el amor, el único amor, “el que soporta todas las pruebas”. Tú, que para todos los que nos escuchan no debes ser una entidad sino una mujer; tú, que más que nada eres una mujer, a pesar de todo lo que se me ha impuesto y se me impone en ti para que seas una Quimera. Tú, que haces admirablemente todo lo que haces y cuyas espléndidas razones, que para mí no lindan con el desatino, brillan y caen mortalmente como el rayo. Tú, la criatura más viviente y que pareces haber sido puesta en mi camino sólo para que experimente con todo su rigor la fuerza de lo que no ha sufrido en ti. Tú, que sólo conoces el mal de oídas. Tú con toda seguridad, idealmente hermosa. Tú, a quien todo conduce al alba y que por esto mismo tal vez no volveré a ver nunca,,.

¿Qué haré sin ti con este amor para el genio que siempre he sentido alentar en mí, y en nombre del cual, lo menos que he podido hacer ha sido suscitar algunos agradecimientos, aquí y allá? Me jacto de saber dónde está el genio, de casi conocer en qué consiste, y lo consideraba capaz de conciliarse con todos los otros grandes ardores. Creo ciegamente en tu genio. No sin tristeza retiraré esta palabra, si te sorprende. Pero entonces la desterraré del todo. El genio…. ¡qué podría yo esperar aún de algunos posibles intercesores que se me han presentado bajo este signo y que he cesado de tener cerca de ti!

Sin hacerlo adrede, tú has sustituido a las formas que me eran más familiares y a varias figuras de mi presentimiento. Nadja era una de estas últimas, y considero perfecto que me la hayas ocultado.

Todo lo que sé es que esta sustitución de personas se detiene en ti, porque nada puede sustituirte, y que para mí, esta sucesión de enigmas debía terminar para siempre ante ti.

Tú no eres un enigma para mí.
Digo que tú me desvías para siempre del enigma.








Ya que existes, como sólo tú sabes existir, tal vez no era muy necesario que este libro existiera. He creído poder decidir de otro modo, como recuerdo de la conclusión que deseaba darle antes de conocerte y que tu irrupción en mi vida no ha hecho inútil a mis ojos. Este final sólo cobra su verdadero sentido y toda su fuerza a través de ti.

Ella me sonríe como a veces me has sonreído tú, detrás de grandes zarzales de lágrimas. “Es todavía el amor”, decías tú. Y más injustamente llegaste a decir también: “O todo o nada”.

No me opondrá nunca a esta fórmula con que se ha armado una vez por todas la pasión, erigiéndose en defensora del mundo contra él mismo. A lo sumo me atrevería a interrogarla sobre la naturaleza de este “todo”, si, a ese respecto, por ser la pasión, no se hiciera necesario que estuviese imposibilitada de escucharme. Sus movimientos diversos aun en la medida en que soy víctima de ellos –y que ella sea alguna vez capaz de arrebatarme la palabra, de negarme el derecho a la existencia- ¿cómo me arrancarían todo entero del orgullo de conocerla, de la humildad absoluta con que deseo estar ante ella, sólo ante ella? No apelaré contra sus más crueles y misteriosos decretos. Sería como negar que “cada cual quiere y cree ser mejor que este mundo que es el suyo, pero aquel que es mejor no hace más que expresar mejor que otros este mismo mundo”.

(me costó dos semanas postear esto… algo congestionaba el escape, un amor surreal, quizás por su final, o por existir y ser hermoso sólo en el pasado, o porque nunca tuvo futuro, o porque sólo le reconozco en este otro yo después de ti, probablemente mejor, pero que aún late cuando sacudo este pecho oxidado… algo para ti en Salieri, pincha aquí)


jueves, mayo 29, 2008

tocando fondo como respirando hondo

De vacaciones porque no me quedaba otro camino... ya no había más gente con quien pelearme o decepcionarme... ya no había razón que no fuera capaz de llevarme a esa casa fría y sombría, como única alternativa (aunque esta palabra la use solo en teoría) aunque ya he dicho que la ruta era única y fast track...

y en la miel de estos nuevos buen día donde todo es poesía: reencuentro con amigos, la isla de Villarrica, la luna acosada por la niebla porteña, la constatación de lo fácil que es la amistad con mis nuevos amigos, el mismo Santiago pero yo como civil, como fantasma levitando las mismas calles pero vestido de colores, Novecento, Piazzolla, maestros, BAires, mi ahijada, el bebé por venir, Reiki... leer, sentir, cine, calles, música, inciensos, reencuentros, sonrisas, ángeles, hadas, doctorcitas... todo eso perforó mi cabeza tan profundo que llegó a mi vientre traidor atravesado por una verdad, una que recibo con una sonrisa de lado a lado, como la de mi nuevo pasaporte, uno que tiene visa de vuelta desde el fondo...

Sí, alguien me dijo, una amiga reencontrada... es que esa vez tocaste fondo... y me dije, y le dije, sí, afortunadamente, y gracias a eso nací de nuevo... pero es más, tocar fondo es siempre en gerundio, tocando fondo, ida y vuelta, nacer y morir, crecer y crecer...



En eso descubrí a Néstor Lugonés, porteño pero de La Plata... y lo leí como si fuera yo, y sus penas las mías, y me sonreía, y me extrañaba de sonreír ante la tristeza, mi tristeza cuando tocaba fondo y prefería andar hermoso por la vida. Les comparto algunos fragmentos:

Mañana habrá tormenta
un alud de hasta-prontos convertidos en nuncas
por la muerte.
Ayer fue un gran vacío ciego sin tu presencia.
Sólo queda este inmenso segundo
de tu vida y mi vida por vivir.

- ... -

(...) No hay luz.
Me duele lo que pienso.

Alguna vez esto será un recuerdo.
Luego ya no tendrá importancia
y nos reiremos juntos.
Alguna vez habremos olvidado aun estas palabras.

O tal vez no.
Tal vez sólo me dejes
lo inevitable de este pensamiento
y su memoria.

- ... -

Ahora sólo será posible
tratar de recobrarte en la memoria,
adornarte con fechas inexactas,
encerrarte entre nevados intervalos (...)
frágiles madrugadas de amor,
en perpetuo equilibrio,
húmedas,
cálidas de un hondo amor
que ya no será el mismo
sin vos, muchacha-niña-amor,
indecisa habitante de tus vacilaciones,
sin vos eligiendo el camino hacia lo siempre igual,
sin vos, ahora hecha memoria para siempre,
como ayer fuiste duda para siempre,
sin vos, como ante ayer parecía
que ibas a ser para siempre el amor (...)

- ... -

balance e inventario

Admitamos, al menos,
el dolor de los largos silencios,
la desaparición
sin la nostalgia de los tristes adioses,
la rabia y otra vez el dolor.
Admitamos la soledad no compartida,
los malentendidos,
el fracaso otra vez, igual que siempre.
Demos por sentado el resentimiento,
la amarga rabia de las noches de insomnio,
los whiskies a desgano,
el trabajoso aprendizaje inútil a mis años,
las madrugadas a solas con mi vieja guitarra.

Reconozco que alguna vez te quise,
admito con disgusto que todavía te quiero,
acepto que te perdí,
por una de esas tontas fatalidades de la vida
y porque llegué tarde a tu vida y a mí mismo.

- ... -

Tocando fondo ando todavía (los angelitos pinchar aquí)

miércoles, mayo 14, 2008

Preguntas de Parra como respuesta a mis preguntas

Me preguntaba por qué
mi cabeza solo formula preguntas
y luego de un silencio cuestionador
me respondía con una y otra nueva pregunta.

Por qué mientras un pájaro se eleva
yo entierro muertos bajo cielo,
por qué yazgo vegetal si tengo tanta sed
y la verdad es un acuerdo limitado
y la gente calla y miente por omisión
y un amigo me condena por sospecha
por qué no desconectan al moribundo
y le van con chicas a dios todopoderoso
por qué siento luego actúo y luego pienso
y la madre de los todos los vicios
es no mirar a los ojos, aunque sea de flojera
por qué uno vale más que mil
en cuanto a lo de ser versus parecer respecta
y lo del César nunca fue de él
Por qué pregunto si me quieres
si sé que con eso deshojo tus margaritas

Por qué cuando Don Nica pregunta
en realidad me responde, y vaya
con qué tipo de preguntas suicidas
responde a la hora eterna y acomodaticia




PREGUNTAS A LA HORA DEL TÉ


Este señor desvaído parece
Una figura de un museo de cera;
Mira a través de los visillos rotos:
Qué vale más, ¿el oro o la belleza?,
¿Vale más el arroyo que se mueve
O la chépica fija a la ribera?
A lo lejos se oye una campana
Que abre una herida más, o que la cierra:
¿Es más real el agua de la fuente
O la muchacha que se mira en ella?
No se sabe, la gente se lo pasa
Construyendo castillos en la arena.
¿Es superior el vaso transparente
A la mano del hombre que lo crea?
Se respira una atmósfera cansada
De ceniza, de humo, de tristeza:
Lo que se vio una vez ya no se vuelve
A ver igual, dicen las hojas secas.
Hora del té, tostadas, margarina.
Todo envuelto en una especie de niebla.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

¿Qué te parece valdrá
la pena matar a dios
a ver si se arregla el mundo?
-claro que vale la pena
-¿valdrá la pena jugarse
la vida por una idea
que puede resultar falsa?
-claro que vale la pena
-¿pregunto yo si valdrá
la pena comer centolla
valdrá la pena criar
hijos que se volverán
en contra de sus mayores?
-es evidente que sí
que nó
que vale la pena
-Pregunto yo si valdrá
la pena poner un disco
la pena leer un árbol
la pena plantar un libro
si todo se desvanece
si nada perdurará
-tal vez no valga la pena
-no llores
-estoy riendo
-no nazcas
-estoy muriendo

Respuesta definitiva (pincha aquí): los ángeles tienen los ojos azules y solo se ven una vez, en noches de luna saliente tras la montaña corazón.

lunes, mayo 05, 2008

Divagaciones de Otoño junto a Teillier

La ira de las hojas,
categóricas e irreflexivas,
no echan pie atrás en su destino,
se entregan a la gravedad
y caen cansadas las importunadas,
eligen colores para la ocasión
y permanecen ahí en rigor mortis
hasta que se inmaterializan en el suelo.

yo

Teillier dijo:


Cuando la forma de los árboles
ya no es sino el leve recuerdo de su forma,
una mentira inventada
por la turbia memoria del otoño,
y los días tienen la confusión
del desván a donde nadie sube
y la cruel blancura de la eternidad
hace que la luz huya de sí misma,
algo nos recuerda la verdad
que amamos antes de conocer:
las ramas que se quiebran levemente,
el palomar se llena de aleteos,
el granero sueña otra vez con el sol,
encendemos para la fiesta
los cálidos candelabros del salón polvoriento
y el silencio nos revela el secreto
que no queríamos escuchar.

Y yo alguna vez escribí:

“Perder, así como los árboles,
desapegados de sus hojas,

en tiempos pintados de tonos café y amarillo.

Perder, así como la serpiente se desprende de su piel.

Mudar, o la oportunidad cotidiana de renacer”


Teillier me responde: “es mejor morir de vino que de tedio”.


Yo digo ahora:


Estoy cercenado en las libertades fundamentales. Tengo un hígado dictador y un otoño implacable que me pide cuentas… si estas son mis hojas a desprender, si es esta vida ya avanzada y doblegada a la que debo renunciar, por favor necesito una tregua, pido minuto, mi respiración no alcanza con el jadeo del aburrimiento de esta nueva vida endosada. ¿Qué significa estar sano? Si se ha enfermado mi disposición a vivir como sé, a comunicarme en los códigos que aprendí. Amigos, la mesa, el vino y la cerveza ya no nos unen, nos dividen. Se acabaron los parrones vespertinos, las micheladas negras y los bares conversados. Este turbio otoño se lleva los sabores y los aromas, y junto con ellos mi placer palatino. Este cruel designio, cuando se abría mi cielo a una nueva vida, la desconozco, me sabe plano y solo me centrifuga a mis extremos más insociables. Sí, estoy en otoño y me voy quedando sin hojas. Soy una naturaleza muerta.


Mientras tanto Teillier me responde:


“(...) Pues lo que importa no es la luz que encendemos día a día,
sino la que alguna vez apagamos
para guardar la memoria secreta de la luz.
Lo que importa no es la casa de todos los días
sino aquella oculta en un recodo de los sueños.
Lo que importa no es el carruaje
sino sus huellas descubiertas por azar en el barro.
Lo que importa no es la lluvia
sino sus recuerdos tras los ventanales del pleno verano (...)”


Concluyo:


Yo por ahora vivo de recuerdos, los reales y los inventados, mi presente solo castra mi moneda de cambio, mi lenguaje, solo balbuceo porque las sensaciones y las realidades no ordinarias prometidas fueron llevadas a cero, fulminadas, y eso me tiene en el más crudo y absoluto bostezo…
doctores míos ¿por qué me han abandonado?

Y como si fuera poco me declaro en drástica pobreza ante los silencios de mi ángel de porcelana… me quedo con la queja en Salieri (pincha aquí).

En viaje en paracaídas también se cayó una hoja.

lunes, abril 21, 2008

¿De qué estamos hechos? Galeano nos ilumina...


Un hombre de las viñas habló, en agonía, al oído de Marcela. Antes de morir, le reveló su secreto:

- La uva -le susurró- está hecha de vino.

Marcela Pérez-Silva me lo contó, y yo pensé: si la uva está hecha de vino, quizás nosotros somos las palabras que cuentan lo que somos.


La uva y el vino (Eduardo Galeano)

... llevo meses en esta pregunta, a partir de la luz de Galeano y este hermoso “sucedido”. Las uvas están hechas de vino… y entonces pensé-sentí… ¿de qué estoy hecho yo? ¿de qué estamos hechos cada uno de nosotros?

… desde la distancia se lo pregunté a Clara y ella me respondió: de sangre, de sal, de saudade, de ganas, sin decoro; se lo pregunté a Benja y me dijo: de acero; se lo pregunté a Fryma y me dijo: de deseo…; se lo pregunté a carlitos díaz, engendro de hernández, y me dijo: de recuerdos y de sueños.

Cada uno es represa de su contenido. Somos lo que podemos derramar... me dije.

…y hoy que me estoy quedando viudo de caparazón puedo declarar que soy de agua y por eso la luna me posee, palabras húmedas me componen, en tiempo de marea alta he ahogado a las piedras, luego la resaca suena estruendosa llevándose agua adentro mis suspiros elementales, me quedo basal, latente hasta la próxima ola arrolladora...


A propósito de luna, en Salieri una luna que viene con una angelita bajo el brazo. Dedicado a ella. Pincha aquí.

domingo, abril 06, 2008

a veces leo poemas tristes y Pessoa me consiente...

No tengo ambiciones ni deseos.
Ser poeta no es una ambición mía.
Es mi manera de estar solo.


Pessoa que significa Persona (personne para su Ofelia y que en francés también tiene la acepción de nadie), quizá marcado por este estigma de duelo y poesía, escribió y escribió para ir quedando cada vez más solo.

Es impresionante la sincronía de vibraciones. La depuración me tiene paradojalmente lleno. Este hígado engreído se quiere llevar la pelota para la casa. Y veo como en el proceso destellan miserias, monstruos extraños, rabias y euforias, melancolías y extravagancias, deseos también ¿o sueños? …es que no les distingo límites.

Se nubló cerrado de intolerancia. Todo es ruido. Sin mediar formas y lugares, en pleno downtown soy un ermitaño que penetra más y más en el caldo poético que me lleve por fin al desierto. Harto de intentos, quiero dormir un siglo, o al menos el suficiente tiempo para despertar entre otros saludos, otras voces y corazones, otras sábanas y soles, otras –por fin- verdades fundamentales.

Me voy solo y tengo prisa, no quiero que me alcancen los insultos y las expectativas.

He sincronizado con Pessoa porque me he dado cuenta de que siempre he mentido, incluso todas esas veces que he dicho la verdad. Y aquí estoy, esta vez no escuché Alone again (naturally) sino que leí a Pessoa y sus numerosos heterónimos. Entre paréntesis, sería bueno ya pensar en los nombres de las decenas de yomismos que siguen aún sin nombre.


Comparto con ustedes extractos de soledades de Pessoa:

Siento que, aun al decir que soy siempre diferente, digo siempre lo mismo; que, a fin de cuentas, ni tuve la alegría de ganar ni la emoción de perder. Soy una ausencia de saldo de mí mismo, de un equilibrio involuntario que me debilita y me deja desolado (…)

Si un hombre escribe bien sólo cuando está borracho le diré: “emborráchate”. Y si me dice que su hígado sufre por eso, le respondo: ¿qué es un hígado? Es una cosa muerta que vive mientras tú vives, mientras que los poemas que se escriban vivirán sin mientras.

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No soy nada.
Nunca seré nada.
No puedo querer ser nada.
Esto aparte, tengo en mí todos los sueños del mundo.

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Como quien un día de verano abre la puerta de casa
y atisba el calor de los campos con todo el rostro,
a veces, de repente, la Naturaleza me da de lleno
en todos mis sentidos,
y me quedo confuso, turbado, queriendo comprender
no sé bien qué ni cómo…

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La otra ribera del río, por el hecho de estar del otro lado, nunca es la de aquí; y esa es la razón profunda de todo mi sufrimiento. Hay barcos para muchos puertos, pero ninguno para ese lugar donde la vida no duele, ni un sitio donde desembarcar para olvidar.

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Viví, estudié, amé y hasta creí, y hoy no hay mendigo al que no envidie sólo porque él no es yo. A cada uno miro los andrajos y las llagas y la mentira y pienso: tal vez nunca hayas vivido ni estudiado ni amado ni creído (porque es posible hacer la realidad de todo eso sin hacer nada de eso); tal vez hayas existido sólo como la lagartija a la que cortan la cola y es cola removiéndose más acá de la lagartija. Hice de mí lo que no supe y lo que pude hacer de mí no lo hice. Vestí un dominó equivocado. Me conocieron enseguida como quien no era, y no lo desmentí, y me perdí. Cuando me quise quitar la máscara la tenía pegada a la cara. Cuando me la quité y me vi al espejo ya había envejecido. Borracho, no sabía ya vestir el dominó que no me había quitado. Arrojé la máscara y dormí en el guardarropa como un perro al que tolera la gerencia por ser inofensivo.

Material tomado de "el silencio de los poetas" de Sara Cohen.

En Salieri una canción, la canción, esta canción (haz click aquí).


martes, abril 01, 2008

Belleza irrenunciable (maldita sea)


Mi muñeca hermosa.
Ojos de animé japonés.
Bella por donde se le mire – me dije-
labios de cala a medio abrir
para una lengua condescendiente,
llegaste en blanco y negro,
el día y la noche te pertenecieron
como tuya tu vida y mi muerte,
feliz fui hacia el monte de la calavera,
tres caídas cruz a cuestas bien valen la pena,
ya lo he dicho, la belleza es irrenunciable.

“Por dios, solo quiero mirarte.
Todo es ceguera menos tu cuerpo en danza,
veo un péndulo hipnótico, un, dos, tres,
vienes y vas agazapada, pantera depredadora,
curas mis heridas con tu saliva anestésica,
y creo lo que veo, y veo lo que siento,
paralizado, siento, veo y creo, piel que (se) sabe a miel,
frente al espejo una Venus acicalándose,
un chocolate en veda, solo quiero devorarla,
qué cuerpo perfecto Diego Velázquez,
para mi admiración, la belleza es irrenunciable”

Y la muñeca se vistió de sábana blanca –diría Hahn.
Cada día que pasaba se hacía más pequeña,
de lo que tardaba en volver, de lo lejos que estaba,
de lo poco que hablaba, salvo tres frases grabadas:
tengo hambre, dame tu aliento, quiero tu casa de guarida;
más el llanto de niña mimada, rutina aprendida,
todas sus historias tristes, efectivo melodrama,
quedaron en las rotativas de la cajita de música,
moon river giraba y mis viejas lágrimas caían,
mis viejas penas arribaban desde mi hígado enfermo,
¿por qué no respondes mi belleza irrenunciable?

Al fin la encuentro y pongo mi oreja en su pecho,
es sabido que las muñecas no tienen corazón,
¡no respira, no late, no ama!
La desesperanza la zamarrea un poco
y se le cae un ojo y el otro queda colgando,
la sonrisa se derrumba, cae un brazo, luego el otro,
se queda sin abrazos y el vientre le revienta,
arranca y no corre, cae como una torre,
la silueta se desdibuja y su sombra desaparece.
No, no puede, aunque a veces quiere,
muñeca discapacitada, fantasma irrenunciable.


Estos versos me parecen espantosos, hermosa,
siempre es así al lado tuyo, belleza descartable.



En Salieri dos aciertos por falta de uno... pincha aquí.

martes, marzo 18, 2008

...tras esa puerta hay un puerto

...a un hadita

Y pensé en un mundo de hadas (y sigo con Fito), en realidad, en el mundo de un hada que no sabe que lo es. Y como la inconsciencia, en estricto rigor, no es la “realidad”, por oposición, es imaginaria. Hasta ahí iba bien. Luego ausculté esas locaciones y sentí palpitar dos corazones, que de a poco se acompasan, y enseguida muchos otros corazones en una suite Piazzollada, y descubrí que tras esa puerta hay un puerto, un pecho de mar abrazado por callejuelas que les cuelgan casas de colores, que donde pirinolee mis ojos hay balcones cubistas y personajes inacabados. Ahí Valparaíso, sencillamente, referiste mi vida a una sola, sin pretensión recorrí tus caminos adoquinados y encontré mi alma vieja volando sobre versos enamorados. Un amago de escritor que no habla sino del trazado de una historia inconsciente, imaginaria, como la del hada que no sabe que su mundo es este mismo que habitamos en piso compartido… quizás lo descubra en su próxima vuelta, tras esa puerta, en un verso de algún parapoeta desconocido y olvidado.



Jacobo Danke, poeta de puerto abre una puerta a Valparaíso:

“Cuando estás más allá de la línea del horizonte, más allá de mi humilde esperanza, quizás más lejos, se me echará de bruces la soledad y tú nunca sabrás por qué se encendió una estrella en el principio de tu viaje”.


"Antes de mí no ha existido el mar
no ha podido ser tan tumultuoso
tan arterial e inconfundible
no ha podido ser como es ahora
con su astronomía tatuada de peces y balanzas
y en las esquinas de su imperecedera afluencia
con el relincho y la cola escenográfica
de sus equinos blancos".

Escalando la vida en subida cuando queda poco...
solo, acompañado de la resignación.

Acechan durante la travesía animales y rostros en dos dimensiones, compuestos, complejos, articulados... (esto es mío a propósito de la pic anterior)

"y con él las barrancas de sus malecones,
las grúas paquidérmicas, los remolcadores
recostados en tierra para su reparación. En
cambio, se agiganta la perspectiva de los
cerros de corto semivolcánico, el amontonamiento
del caserío paupérrimo donde habitan
los pescadores, la aridez del Monte del
Calvario y, allá en la cumbre, el punto de
mira que desafía la furia de los vientos, impertérrito
en su oficio avizor de indicar el
sitio preciso para el fondeo de las naves"


"El símil del cristal o de la taza de leche no lograría aventajarlas. Porque no es agua lo que se dilata hasta el confín, sino una esencia líquida que las chalupas y los bongos, las gaviotas y los alcatraces suelen esmerilar, unos con sus quillas, otros con el extremo perezoso de sus alas. Intermitentemente, un pez salta a la superficie y vuelve a sumergirse en el prodigio de sus dominios, entretanto una sucesión de círculos concéntricos inicia su desbande paulatino, diluyéndose en la serenidad esmeralda del inmenso acuario"

Fotos: todas tomadas por Page en Valpo: cerros cárcel, concepción, alegre y artillería. Ah! y una desde mi ventana.

Otro suspiro porteño en Salieri... pincha aquí

sábado, marzo 08, 2008

.. y la mujer creó a dios

"(...) para que no tengamos nunca más soledad"
Fito Páez

Una postración ante ti, mi mente hacia el suelo, mis extremidades conectadas con el vientre original, hacia la tierra femenina. Me visto de negro ante un mundo habitado por historias de hombres solitarios, que va muriendo para dar a luz a otro, donde el camino es de a dos. El círculo se va cerrando y este lugar que amamos vuelve a ser redondo, como siempre, aunque el paréntesis del miedo lo haya mantenido inconcluso. Ahora estamos juntos, construyendo juntos, ya no sobreviviendo sino viviendo, riendo, yendo... juntos hacemos dios, y tú lo engendraste.

Felicidades MUJER.


Un breve saludo para ustedes queridas de 8 mujeres que hacen dios con sus letras:

  1. María Elena Walsh. La escultora de música poética.
  2. Claribel Alegría. La del compromiso poético político.
  3. Juana de Ibarbourou. La hija de la naturaleza.
  4. Cristina Peri Rossi. La perseguida por su mente.
  5. Delmira Agustini. La asesinada por el amor maldito.
  6. Matilde Alba Swann. La incansable defensora.
  7. Bárbara Délano. La enamorada del mar.
  8. Susana March. La niña precoz.

La forma María Elena Walsh

Dios sigue haciendo piedras y animales
con las antiguas formas de la vida.
Sigue
poniendo p
ájaros iguales
sobre la misma tierra repetida.


Pero para la voz recién
nacida

todas las cosas son originales,
y al cantar las descubre sorprendida,
desde su cárcel, desde sus umbrales.


Si estoy en medio de la noche y siento

que otra vez vuelven con la primavera
la renovada antigüedad del viento

y la luna que vi por vez primera,
muero, pero renazco al otro
día,

húmeda de reciente alfarería.

Quiero ser todo en el amor Claribel Alegría

Quiero ser todo en el amor
el amante
la amada

el vértigo
la brisa
el agua que refleja
y esa nube blanca

vaporosa
indecisa
que nos cubre un instante.

Noche de lluvia Juana de Ibarbourou

Llueve... espera, no duermas.
Estate atento a lo que dice el viento,
y a lo que dice el agua que golpea
con sus dedos menudos en los vidrios.

Todo mi corazón se vuelve oídos
para escuchar a la hechizada hermana
que ha dormido en el cielo,

que ha visto el sol de cerca,
y baja ahora elástica y alegre de la mano del viento,
igual que una viajera que torna
de un país de maravilla.

Cómo estará de alegre el trigo, amante.
Con qué avidez se esponjará la hierba,
cuántos diamantes colgarán ahora
del ramaje profundo de los pinos.
Espera, no te duermas.

Escuchemos el ritmo de la lluvia.
Apoya entre mis senos tu frente taciturna.

El museo de los esfuerzos inútiles Cristina Peri Rossi
(fragmento)

El espacio que queda entre la espada y la pared es exiguo. Si huyendo de la espada, retrocedo hasta la pared, el frío del muro me congela, si huyendo de la pared, trato de avanzar en sentido contrario, la espada se clava en mi garganta. Cualquier alternativa, pues que pretenda establecerse entre ellas, es falsa y como tal, la denuncio. Tanto el muro como la espada sólo pretenden mi aniquilación, mi muerte, por lo cual me resisto a elegir. Si la espada fuera más benigna que el muro, o la pared, menos lacerante que el filo de aquella, cabría la posibilidad de decidirse, pero cualquiera que las observe, comprenderá enseguida que sus diferencias son sólo superficiales. Sé que tampoco es posible dilatar mi muerte tratando de vivir en el corto espacio que media entre la pared y la espada. No sólo el aire se ha enrarecido, está lleno de gases y de partículas venenosas: además, la espada me produce pequeños cortes 'que yo disimulo por pudor' y el frío de la pared congestiona mis pulmones.... Si consiguiera escurrirme, la espada y el muro quedarían enfrentados, pero su poder, faltando yo entre ambos, habría disminuido tanto que posiblemente el muro se derrumbara y la espada enmoheciera. Pero no existe ningún resquicio por el cual pueda huir, y cuando consigo engañar a la espada, la pared se agiganta, y si me separo de la pared, la espada avanza. He procurado distraer la atención de la espada proponiéndole juegos, pero es muy astuta, y cuando deja de apuntar a mi garganta, es porque dirige su filo hacia mi corazón. En cuanto al muro, es verdad que a veces olvido que se trata de una pared de hielo y cansado, busco apoyo en él: no bien lo hago, un escalofrío mortal me recuerda su naturaleza. He vivido así los últimos meses. No sé por cuánto tiempo aún podré evitar el muro, la espada. El espacio es cada vez más estrecho y mis fuerzas se agotan. Me es indiferente mi destino: si moriré de una congestión o me desangraré a causa de una herida, esto no me preocupa. Pero denuncio definitivamente que entre la espada y la pared no existe lugar donde vivir. "

Visión, de Los cálices vacíos Delmira Agustini

¿Acaso fue en un marco de ilusión,
en el profundo espejo del deseo,

o fue divina y simplemente en vida
que yo te vi velar mi sueño la otra noche?

En mi alcoba agrandada de soledad y miedo,
taciturno a mi lado apareciste
como un hongo gigante, muerto y vivo,
brotado en los rincones de la noche
húmedos de silencio,

y engrasados de sombra y soledad.

Te inclinabas a mí supremamente,
como a la copa de cristal de un lago
sobre el mantel de fuego del desierto;
te inclinabas a mí, como un enfermo
de la vida a los opios infalibles
y a las vendas de piedra de la Muerte;
te inclinabas a mí como el creyente
a la oblea de cielo de la hostia…

gota de nieve con sabor de estrellas
que alimenta los lirios de la Carne,

chispa de Dios que estrella los espíritus.
Te inclinabas a mí como el gran sauce
de la Melancolía
a las hondas lagunas del silencio;
te inclinabas a mí
de mármol del Orgullo,

minada por un monstruo de tristeza,
a la hermana solemne de su sombra…

te inclinabas a mí como si fuera
mi cuerpo la inicial de tu destino
en la página oscura de mi lecho;
te inclinabas a mí como al milagro
de una ventana abierta al más allá

¡Y te inclinabas más que todo eso!

Y era mi mirada una culebra
apuntada entre zarzas de pestañas,
al cisne reverente de tu cuerpo.
Y era mi deseo una culebra
glisando entre los riscos de la sombra
¡a la estatua de lirios de tu cuerpo!

Tú te inclinabas más y más…y tanto,
y tanto te inclinaste,

que mis flores eróticas son dobles,
y mi estrella es más grande desde entonces.
Toda tu vida se imprimió en mi vida…

Yo esperaba suspensa el aletazo
del abrazo magnífico; un abrazo
de cuatro brazos que la gloria viste
de fiebre y de milagro, será un vuelo!

Y pueden ser los hechizados brazos
cuatro raíces de una raza nueva.

Y esperaba suspensa el aletazo
del abrazo magnífico…
¡y cuando
te abrí los ojos como un alma, y vi
que te hacías hacia atrás y te envolvías
en yo no sé qué pliegue inmenso de la sombra!

Mañana es siempre Matilde Alba Swann

Cómo quisiera despertar cantando.
Pero amanezco, en cambio,
dolorida

de no haberme quedado en ese espacio,
en ese tiempo de morir prestada.
Una isla no inscrita en ningún mapa,
una célula enferma de ignorancia,

un asfixiado mundo en miniatura,
una avanzada humanidad triunfante,
en clarines y hogueras
homicidas.

Tabla sola, sin náufrago siquiera,
y luchando,
relincho hacia la costa,

y animada nomás por el recuerdo
de un aliento mordido a sus astillas.

Cómo quisiera despertar cantando,
y me muero de sed y hambre
de canto
mientras desborda la preñada aurora

en promisorio bermellón de vinos,
y expandida,
hoguera en panes, horneándose a lo alto.
Yo estoy abajo,
debajo de la historia,

sepultada en antorchas apagadas
y estandartes marchitos.
Sumergida en humores subterráneos

y en cenizas de huesos
de bandido,
Soy el ser que no fue, lo que no pudo,
la olvidada, desdeñada semilla,
pero existo.

Dentro
tengo un sauce inclinado que me llora.

Un niño triste me llama, sin nombrarme.
Me doy cuenta,
me doy cuenta, yo existo.
Mañana espero despertar, cantando.
"

Fotografía V Bárbara Délano

Este es el baile de los muertos
Círculo salvaje donde esperamos el sacrificio

Atrás el mar es un espejo de dioses
olor a patios abandonados

El día
la tarde
la noche asusta
todo asusta en este rincón enfermo
donde se grabó para siempre

el desamparo del tiempo

Tu cuerpo flota como un río
donde pasó rápida la luz

Aquí estamos
solos
mirando el vacío.

La meta Susana March

He cambiado todas mis rosas por un lugar cerca del fuego
por el sosiego de mi alma la negra seda de mi pelo
he vendido mis esperanzas por un puñado de recuerdos
mi corazón por un reloj que sólo cuenta el tiempo muerto
mi última moneda de oro se la di de limosna al viento
ahora ya no me queda nada, desnuda estoy como el desierto
un oasis de mansedumbre está brotándome en el pecho.



Fotografías: 8 mujeres (afiche de la peli de Ozon); mi lejana amiga Cai embarazada; Constanza, hija de mi amiga Wenchu; mi ahijada la Feñita; amiga actriz de mumi retratada por ella (mandarina); desnudos de MoreyStudio; mujer negra (obtenida en web); mujer mapuche (de web); mujer mayor asiática (de web); mujer anciana de Bantoni.

Pincha aquí para una dedicatoria musical en Salieri...

lunes, febrero 25, 2008

El amor según Hahn

"La luz que cada ciego
dejara tras lo oscuro abandonada
con duplicado fuego enciende tu mirada
y apaga las tinieblas de la nada"

Óscar Hahn

Está bueno ya!
Tenía ganas de leer de amor y, a diferencia de otros, en estas lides, Hahn me interpreta de mejor manera la misma, insignificante, fantasmal y casi inexistente realidad.
Si tuviera que plagiar unos versos para enamorar diosas recurriría a este escribano lentes de poesía, porque convengamos, con permiso de los presentes, que los míos solo le alcanzan a muñecas sin corazón.

Pero ya es suficiente!
Me autoconmino e invoco la ley de la atracción universal.
El exorcismo sea llevado a cabo y te llamo.
Llamo y ya disfruto de tus besos, de tu piel mojada por aguas bautismales,
quiero dedicarte estos versos de amor como si fueran míos...
Amor de verdad, con dolor y con temor para disfrutarte libre conmigo...
Amor de verdad que llegarás con Júpiter y que ya espero limpio y preparado.


UNA NOCHE EN EL CAFÉ BERLIOZ

Yo he visto su cara en otra parte le dije
cuando entró en el Café Berlioz

Soy de otra dimensión contestó sonriendo
y avanzó hacia el fondo del salón

Ella finge escribir en su mesa de mármol
pero me observa de reojo

Desde mi mesa veo su cuello desnudo

Como un aerolito cruzó mi mente
el rostro de Muriel mi amante muerta

Usted es zurda le dije acercándome
Hacemos la pareja perfecta

Tomé su lápiz y escribí “te amo”
con mi mano derecha en la servilleta

Rey del lugar común respondió sin mirarme
mientras le echaba azúcar al té

Me ha clavado una estaca en el corazón
Me ha lanzado una bala de plata
Me ha ahorcado con una trenza de ajo

Volví confundido a mi mesa
con la cola de diablo entre las piernas

En este punto las sombras de los clientes
pagaron y se fueron del Café Berlioz

Váyanse espíritus les dije furioso
agitando mi paraguas chamuscado

¿Hay alguna Muriel aquí?
gritó la mesera desde el umbral

Cuando ella caminó hacia la puerta
vi que tenía una rosa en la mano

Por favor tráiganme la cuenta
que ya está por salir el sol

La lluvia penetra por los agujeros de mi memoria

Muriel Muriel
¿por qué me has abandonado?


ELEVACIÓN DE LA AMADA

Qué es el hombre para que de él tengáis memoria
Para que de ella tengáis olvidos qué es la muerte
Los dioses qué son para que de ellos tengáis angustias
Qué es la amada para que tengáis de ella insomnios

Cuál silencio puede ser más hondo
El que brilla en las llagas de la nada
O el que fulge después de tus sollozos
Como una lámpara invisible
Dulce es la aurora de las madreselvas
Dulce es
Dulce es el beso de la amada
Dulce es
Cuán dulce eres tú oh hurtadora de mi agónico sueño

Todos los adioses están escritos en el viento
Todas las palomas llevan adioses en las alas

Todos los ojos guardan un llanto no vertido
Y he aquí las palabras que no te he dicho

El amor rompe leyes
Nada contra corriente y sus ojos escuchan
De rebeliones y quebrantos está hecho el amor

Hacia lo alto van los frutos maduros
Hacia la tierra el vuelo de los pájaros
Pero su condición no piérdese

De nosotros dos está hecho el amor



EN UNA ESTACIÓN DEL METRO

Desventurados los que divisaron
a una muchacha en el Metro

y se enamoraron de golpe
y la siguieron enloquecidos

y la perdieron para siempre entre la multitud

Porque ellos serán condenados
a vagar sin rumbo por la estaciones

y a llorar con las canciones de amor
que los músicos ambulantes entonan en los túneles

Y quizás el amor no es más que eso:

una mujer o un hombre que desciende de un carro
en cualquier estación del Metro

y resplandece unos segundos
y se pierde en la noche sin nombre


ESCRITO CON TIZA

Uno le dice a Cero que la nada existe
Cero replica que uno tampoco existe
porque el amor nos da la misma naturaleza

Cero mas Unos somos Dos le dice
y se van por el pizarrón tomados de la mano

Dos se besan debajo de los pupitres
Dos son Uno cerca del borrador agazapado
y Uno es Cero mi vida

Detrás de todo gran amor la nada acecha.

MISTERIO GOZOSO

Pongo la punta de mi lengua golosa en el centro
mismo
del misterio gozoso que ocultas entre tus piernas
tostadas por un sol calientísimo el muy cabrón
ayúdame
a ser mejor amor mío limpia mis lacras libérame de
todas
mis culpas y arrásame de nuevo con puros pecados
originales, ya?


PAISAJE OCULAR

Si tus miradas
salen a vagar por las noches
las mariposas negras huyen despavoridas
tales son los terrores
que tu belleza disemina en sus alas.


SÁBANA DE ARRIBA

Me instalé cuidadosamente doblado
entre la ropa blanca del closet
Sacaste las sábanas de tu cama
y me pusiste de sábana de arriba

Te deslizaste debajo de las tapas
y te cubrí centímetro a centímetro

Entonces fuimos barridos por el huracán
y caímos jadeando en el ojo de la tormenta

Ahora yaces bañada en transpiración
con la vista perdida en el cielo raso

y la sábana de arriba aún enredada entre las piernas.


SOCIEDAD DE CONSUMO

Caminamos de la mano por el supermercado
entre las filas de cereales y detergentes

Avanzamos de estante en estante
hasta llegar a los tarros de conserva

Examinamos el nuevo producto
anunciado por la televisión

Y de pronto nos miramos a los ojos
y nos sumimos uno en el otro

y nos consumimos.

Pincha aquí. En Salieri hay otro Poema de amor.

lunes, febrero 11, 2008

Bergman_homenaje póstumo y tardío



Entre otros manjares que degusto a menudo, sin miedo a la obesidad y por la que me resisto ante cualquier sucedáneo ni siquiera parecido, está el CINE; y lo pongo en mayúsculas cuando introduzco el nombre de Ingmar Bergman. Maestro de maestros que se unió a la “danza de la muerte” en julio del año pasado, quizás cansado de buscar a dios en el hombre, quizás derrotado en un jaque mate por esa “muerte” astuta que le esperó paciente desde el “Séptimo sello”.

Que manera de intimar con la (in)conciencia de sus personajes, tan humanos, tan bizarros en su búsqueda, tan reales también, que siempre se quedaban con el premio mayor, no pocas veces, como a él mismo, con la luz, con la verdad, con la muerte. Y aunque el diálogo, la desnudez, la dirección actoral, el drama visceral o trascendental, pudiera ser por si misma un derroche de genialidad, él lo rubricaba con un maridaje perfecto en el arte de la dirección, la creación, las tomas, la imagen, la luz, los símbolos, el CINE.

Su filmografía es fabulosa y difícil de conseguir en estas latitudes en pantalla grande, sin embargo, de las vistas mis favoritas son: El Séptimo Sello, Fresas Salvajes, El Rostro, Los Comulgantes (luz de invierno), El Silencio, El Toque (la carcoma), Gritos y Susurros, Escenas de la Vida Conyugal (secretos de un matrimonio), La Flauta Mágica, El Huevo de la Serpiente, Sonata Otoñal, Fanny y Alexander y Saraband.

Es un homenaje sencillo, modesto, insignificante ante la grandeza de la genialidad de su obra, pero no pude dejar mi pluma en silencio ante tan sentida partida. Además es tardío, pero aquí la razón fue práctica… concursé con un texto inspirado en la película Fresas Salvajes (nunca se publicaron los resultados) y pedían un trabajo inédito.

En fin, me cansé de esperar… les dejo con ustedes el susurro moribundo del Profesor Isak Borg… bueno… envuelto en mis letras invernales, de luto y a la luz de las velas…

Fresas salvajes

Mi cuerpo yace en cama hace tantas noches tristes,
a mi edad los sueños emprenden vuelos de vuelta,
un salto largo desde el fin de la historia hasta el albor de un día,
sin tiempo y con la misma cara, como si entre ambos puntos la vida no hubiera existido.

Yo, un cerebro de carne y sangre, te luzco inmaterial.
Más te vale la mácula conocida que una virtud extraterrestre.
Grita tu traición chiquilla muda, soy solo un espectador impotente,
ayer no estaba para banalidades, hoy me visto de piel y lloro.

De qué premio me habla señor juez, ¿acaso lo merezco?
Si no hay peor incompetencia que la ceguera egótica y soberbia,
el tiro de gracia es la conciencia de ella cuando se ha muerto.

Y ahí está aquel cuadro de noche otoñal, un Caravaggio negro de oscuridad,
de vela en el último suspiro, una tenue luz esboza como siempre el autorretrato.

Mi mano saliéndose del cajón, aferrándose al mezquino amarillo,
de ese brillo en extinción, del hombre inacabado…

…de esa luz que se apaga.

Fotos en orden de aparición: 2 de Bergman, Séptimo Sello, Los Comulgantes, El Silencio y Fanny y Alexander.

lunes, enero 21, 2008

instrucciones para amar a un ángel_Teresa Calderón

Sin el permiso de Teresa Calderón me atrevo a compartir este "cuento" en este espacio donde el cielo no alcanza (como se ha dicho), y donde orbitan por derecho propio más bien versos y viejos conocidos, y donde solo a hurtadillas se cuela este servidor con uno que otro estornudo poético. Pero es que aquí no hay márgenes y por lo mismo me pareció ni venial incluir a esta maestra del lenguaje poético, esta vez, vestida de etiqueta, de cuento.


Dedicado...

En primer lugar, la afectada por la presencia de un ángel se dará cuenta del hecho enseguida.
Encandilada por un hombre cuya voz jamás había oído, le parecerá perfectamente conocida.
El brillo inquietante de unos ojos que la miran, le hará creer haberlos visto desde siempre.
Sobrecogida por el ritmo de un baile una tarde de lluvia, usted perderá el sosiego de por vida.

Entonces sus sueños empezarán a llenarse de mares encrespados y cielos que se nublan repentinamente y lluvias que se desatan y vientos que se la llevan en todas direcciones.
Usted desde ese mismo momento quedará a la deriva, perdida, sin brújula, sin voluntad y sin memoria.
Los ángeles no son conscientes de su angélica condición, por lo tanto seguirán actuando en forma natural y humana.
Por lo general los ángeles son poetas. Los ángeles suelen llamarse Tomas, Alfredo, Raúl, Carlos, Antonio, Roberto, Pablo, Andrés Rubén, Gustavo, Diego, Miguel, Juan…
Cuando se encuentre con un ángel, debe hacerle prometer de inmediato y delante de testigos, que más adelante, que tal vez, que algún día, que en la próxima vida….
Los ángeles suelen quedar prendidos en la memoria, abrazados a su corazón, cantando en su alma la música del paraíso.
Para amar a un ángel hay que visitarlo en los sueños; acercarse despacito y hablarle lentamente. Los ángeles se asustan con facilidad al ser reconocidos.
Cuando se enamore de un ángel, usted tendrá que resignarse a que ese ángel jamás se va a enamorar de usted, porque no todas las mujeres tienen en su destino encontrarse con un ángel. Porque las mujeres como yo que se enamoran de hombres como tú están perdidas.
Porque en realidad usted no es una mujer sino una triste ángela caída en la desgracia de un amor tan grande.

Gracias Xime Concha por este obsequio. Este cuento lo encuentran en Vida de perras, Editorial Alfaguara.

Fotos: algunas ángelas que no he conocido pero que iluminan caminos celestes (Male, Chami y Dani).

lunes, enero 14, 2008

el juego del amigo conocido

Después de tantas buenas historias de amigos con finales tristes, quise reseñar una que fuera buena y sin final, verdadera, sin cálculos ni poses, generosa. Y como de navidad se visten las excusas para decir te quiero, junto a mis amigos Georgi, Jorgita, Carito y Mauro jugamos al amigo secreto, donde la entrega del obsequio correspondiente fuera precedido de un mensaje para quien nos tocara. La adivinanza de quién era solo fue el juego, porque detrás de cada una de las "cartas" fue fácilmente reconocible ese amigo conocido y eterno.

Aquí va mi carta para Jorgita y la de Mauro para mí (Page).

Los quiero mucho amigos míos... me encanta decirlo (escribirlo).




Mi amigo es de carne y hueso
usa traje de silencio como escudo
y le teme a la desnudez de su simpleza.

Simpleza que es llaneza para unos pocos
porque en materia de puentes y conexiones
es un cerebro tan circunvalado como inexplorado.

Constructor detallista de sueños posibles,
es celoso de los tesoros propios
y un amante furtivo del más preciado.

Mira de reojo como un niño,
un día decidió ser único y lo creyó,
colecciona carcajadas en cajitas de guardar

Tiene días de fanfarria y lucidez
y de los otros que como mito no se ven...
inventa excusas, sermonea y se apaga la luz.

A veces aplica movimiento de traslación,
se acerca con su cola luminosa e incandescente,
para luego y sin previo aviso aguantar la respiración.

Yo le quiero porque sí y ante sí,
porque por razones no vino al mundo,
menos por requisitos y otras adecuaciones

A veces un fantasma, a veces superhéroe,
mi amigo es mi amigo y eso no se olvida,
le leo a menudo cuando repaso mis días oscuros

Mi amigo secreto es peligroso,
cuidado que en un momento de descuido
te regala el mundo sin pudor en un abrazo de hermano.

Don Page

Bello y de amplia mirada.
Resuelto a ser… lo que vayas siendo.


Sos el coraje y la madurez del que descubre, de aquel que se permite orientarse más allá de los márgenes de la habitualidad.

Una copa… que recibe y atesora mundos que lo rodean… y que los multiplica y esparce alrededor.

Hombre tan grande y tan niño.

Y tu corazón tan a flor de piel.

Bondadoso y amante de la vida.
Ráfagas de intensidad te llevan al éxtasis y al dolor.

Qué lindo y libres miran tus ojos.

… todo esto, aprecio tanto de ti!

Para ti… amor, luz, felicidad y realización.


Fotos: Jorgita (mumi); Maurito (JP); Page (Criss... la eterna arquitecta)

En Salieri hay otro regalito placer culpable (como ella)... ¿recuedan en cascabeles cuando vimos esta joyita?

lunes, enero 07, 2008

No es posible que sea de otro modo

No es posible que sea de otro modo. Vuelvo después del cambio de año. Un año perezoso en cuanto a posteos y visitas bloggeras. Un año en el que decidí visitar solo lo que quiero y no siempre dejar registros. Un año en el que decidí escribir por mí y ante mí, independiente de la platea generosa y traicionera.

No es posible que sea de otro modo. Un año nuevo llama las evaluaciones y éstas los recuerdos. Fuegos y juegos en Valparaíso mi amor. Con mis amigos y mi doctora invocamos tres dioses hindúes: Preservar, Destruir, Crear.

No es posible que sea de otro modo. Después de toda esta antesala, de reflexiones y compromisos, de bahía porteña, de sucesivos posteos de maestros chilenos, y habiendo escuchando infinitas veces Moon River, les dejo este texto que habla del recuerdo pero desde la vida sensible y consciente que continúa.

Año nuevo.

Yo, el hombre que soy y el que fui, visto de frente y con mi pasado fragmentado en una imagen sanadora. Gracias.



No hay pura luz_Neruda

No hay pura luz
ni sombra en los recuerdos:
éstos se hicieron cárdena ceniza
o pavimento sucio
de calle atravesada por los pies de las gentes
que sin cesar salía y entraba en el mercado.

Y hay otros: los recuerdos buscando aún qué morder
como dientes de fiera no saciada.
Buscan, roen el hueso último devoran
este largo silencio de lo que quedó atrás.

Y todo quedó atrás, noche y aurora,
el día suspendido como un puente entre sombras,
las ciudades, los puertos del amor y el rencor,
como si al almacén la guerra hubiera entrado
llevándose una a una todas las mercancías
hasta que a los vacíos anaqueles
llegue el viento a través de las puertas deshechas
y haga bailar los ojos del olvido.

Por eso a fuego lento surge la luz del día,
el amor, el aroma de una niebla lejana
y calle a calle vuelve la ciudad sin banderas
a palpitar tal vez y a vivir en el humo.

Horas de ayer cruzadas por el hilo
de una vida como por una aguja sangrienta
entre las decisiones sin cesar derribadas,
el infinito golpe del mar y de la duda
y la palpitación del cielo y sus jazmines.

Quién soy Aquél? Aquel que no sabía
sonreír, y de puro enlutado moría?
Aquel que el cascabel y el clavel de la fiesta
sostuvo derrocando la cátedra del frío?

Es tarde, tarde. Y sigo. Sigo con un ejemplo
tras otro, sin saber cuál es la moraleja,
porque de tantas vidas que tuve estoy ausente
y soy, a la vez soy aquel hombre que fui.

Tal vez es éste el fin, la verdad misteriosa.

La vida, la continua sucesión de un vacío
que de día y de sombra llenaban esta copa
y el fulgor fue enterrado como un antiguo príncipe
en su propia mortaja de mineral enfermo,
hasta que tan tardíos ya somos, que no somos:
ser y no ser resultan ser la vida.

De lo que fui no tengo sino estas marcas crueles,
porque aquellos dolores confirman mi existencia.

De Memorial de Isla Negra (1964)

(También dejé aquí un salieri a propósito de recuerdos abandonados en el 07)

domingo, diciembre 23, 2007

SEIS SOLEDADES (Enrique Lihn)

Ya lo dije, el seis es mi designio y la soledad mi enemiga.
Lihn el profeta, me transfiguro en este maestro,
me decoloro y me estiro para alcanzar los tiempos pretéritos,

Me hago lengua y en un discurso me condeno
llévenme desde donde se escribe la historia
donde hay un tacle vital que me saque de la cancha
y me río de la desgracia propia



1
La soledad sin pausa de la que otros beben
a la hora del cocktail
no es mi vaso es mi tumba, me la llevo a los labios,
braceo en ella hasta perderme de vista
entre su oleaje mórbido.
La soledad no es mi canario es mi monstruo
como si cohabitara con un asilo de locos.

2
Virgen, seria falso si no te lo dijera:
un corazón se come o se rechaza,
no es ni un jarrón con flores ni un poema.
Cerca estuviste, cerca de alcanzarme
pero te faltó el cuerpo.
Mi corazón no puede dejarlo en tu cajita
junto con los aretes y las fotografías.
Ya te regalarán uno mejor.
 
3
 En pie de guerra todo, menos yo.
Ama de casa en pie de guerra
contra la rata que la invade,
niños en pie de su futuro, con una guerra por delante,
hombres al pie del pie de guerra con insignias y proclamas.
Menos yo en pie de qué,
en pie de poesía, en pie de nada.

4
Vivir del otro lado de la mujer
me refiero a esta especie de suicidio
borde la locura,
y, por una razón u otra, pasa el tiempo
como diría el poeta, sin ella.
Aquí en esta ciudad, en un panal de vidrio,
en mi celdilla hermética
robo a la angustia horas de mi razón, muriéndome
en el trabajo estéril del poeta,
en su impotencia laboriosa.
Sin mujer, con espanto, laborioso.

5
Junto a una virgen que me da a beber
de su dulzura hasta el enervamiento,
fruto de cera, tropicales:
el amor casi a imagen
y semejanza de lo que sería,
pero muñeco, en realidad, parlante,
y un peligroso juego
de no inflamarse en frutos verdaderos.
Castigo: la impotencia, los errores sexuales,
la tristeza, el deseo de morir.

6
Las mujeres
imbuidas de todo lo que existe
bueno o malo, no importa.
Grandes esponjas acomodaticias.
Ellas que son mi gran resentimiento
mi secreción de rencorosas glándulas,
mi pan, mi soledad de cada dia.

(de La musiquilla de las pobres esferas, 1969)

martes, diciembre 04, 2007

Invocación a Gabriela

No sé porqué cuando estoy cansado estoy más triste. O será que la tristeza basal agota la fuerza vital y me da por tararear poemas que son como cuchillos que deguellan mi corazón descabezado. Hoy ni siquiera fue suficiente la medicina de esos ojos llanos que me encontraron y que me ofrecen locura, risa y posibilidades... y como en una agonía interminable me fui apagando en convicciones para darle paso a la melodía incidental de mis venganzas hermosas... y mientras me alejaba espeté hacia mi vacío inmenso ¡porque a ese hondor recóndito la mano de ninguno bajará a disputarme tu puñado de huesos!


Los sonetos de la muerte (Gabriela Mistral)

I

Del nicho helado en que los hombres te pusieron,
te bajaré a la tierra humilde y soleada.
Que he de dormirme en ella los hombres no supieron,
y que hemos de soñar sobre la misma almohada.

Te acostaré en la tierra soleada con una
dulcedumbre de madre para el hijo dormido,
y la tierra ha de hacerse suavidades de cuna
al recibir tu cuerpo de niño dolorido.

Luego iré espolvoreando tierra y polvo de rosas,
y en la azulada y leve polvareda de luna,
los despojos livianos irán quedando presos.

Me alejaré cantando mis venganzas hermosas,
¡porque a ese hondor recóndito la mano de ninguna
bajará a disputarme tu puñado de huesos!

II

Este largo cansancio se hará mayor un día,
y el alma dirá al cuerpo que no quiere seguir
arrastrando su masa por la rosada vía,
por donde van los hombres, contentos de vivir...

Sentirás que a tu lado cavan briosamente,
que otra dormida llega a la quieta ciudad.
Esperaré que me hayan cubierto totalmente...
¡y después hablaremos por una eternidad!

Sólo entonces sabrás el por qué no madura,
para las hondas huesas tu carne todavía,
tuviste que bajar, sin fatiga, a dormir.

Se hará luz en la zona de los sinos, oscura;
sabrás que en nuestra alianza signo de astros había
y, roto el pacto enorme, tenías que morir...

III

Malas manos tomaron tu vida desde el día
en que, a una señal de astros, dejara su plantel
nevado de azucenas. En gozo florecía.
Malas manos entraron trágicamente en él...

Y yo dije al Señor: ?«Por las sendas mortales
le llevan. ¡Sombra amada que no saben guiar!
¡Arráncalo, Señor, a esas manos fatales
o le hundes en el largo sueño que sabes dar!

»¡No le puedo gritar, no le puedo seguir!
Su barca empuja un negro viento de tempestad.
Retórnalo a mis brazos o le siegas en flor».

Se detuvo la barca rosa de su vivir...
¿Que no sé del amor, que no tuve piedad?
¡Tú que vas a juzgarme, lo comprendes, Señor!

domingo, noviembre 11, 2007

Pablo de Rokha y su canto del macho anciano (fragmento)

A veces me siento anciano, viejo de esperanzas, decrépito de amores. La piel está arrugada y no brilla, enmohecida, podrida por heridas mal cuidadas. A veces me siento bajo tierra, bien acicalado a través del vidrio, con el peso de la lápida sobre mi cuerpo perecible. Lápida ininteligible de palabras pero abandonada de epitafios, o más bien sin adioses y parabienes de los que quedan atrás, de la que queda atrás, de la inconsciente asesina que exige mi voz, cuando ésta se terminó en el último grito de silencio en el lugar del crimen. A veces me siento macho anciano, sobre todo cuando desde la eternidad virtual, invisible, cercenada, te apoyas sobre mi tumba.

Dos fragmentos de un poema hermoso del eternamente olvidado Pablo de Rokha:



Fallan las glándulas
y el varón genital intimidado por el yo rabioso,
se recoge a la medida del abatimiento
o atardeciendo
araña la perdida felicidad en los escombros;
el amor nos agarró y nos estrujó como a limones
desesperados,
yo ando lamiendo su ternura,
pero ella se diluye en la eternidad, se confunde
en la eternidad, se destruye en la eternidad
y aunque existo porque batallo y “mi poesía
es mi militancia”,
todo lo eterno me rodea amenazándome y gritando
desde la otra orilla.

(...)

Todas las cosas van siguiendo mis pisadas,
ladrando desesperadamente,
como un acompañamiento fúnebre, mordiendo
el siniestro funeral del mundo, como
el entierro nacional
de las edades, y yo voy muerto andando.

Infinitamente cansado, desengañado, errado,
con la sensación categórica de haberme equivocado
en lo ejecutado o desperdiciado
o abandonado o atropellado al avatar del
destino
en la inutilidad de existir y su gran carrera
despedazada;
comprendo y admiro a los líderes,
pero soy el coordinador de la angustia del universo,
el suicida que apostó a su destino a la baraja
de la expresionalidad y lo ganó perdiendo
el derecho a perderlo,
el hombre que rompe su época y arrasándola, le da
categoría y régimen,
pero queda hecho pedazos y a la expectativa;
rompiente de jubilaciones, ariete y símbolo
de piedra,
anhelo ya la antigua plaza de provincia
y la discusión con los pájaros, el vagabundaje y
la retreta apolillada en los extramuros.

sábado, noviembre 03, 2007

Hubo una vez un hombre que voló



El Domingo 28 de octubre a las 19:00 horas, en la sala Nemesio Antúnez del Centro Cultural Estación Mapocho, un hombre emprendió vuelo, justamente cuando fue llamado adelante y alzó la voz para recorrer el nombre de tres de sus retoños.

Por tercera vez, Magoeditores me incluyó en una antología de autores emergentes llamada "Por fuera del centro" y como el mejor sueño que el azar pueda regalar fue lanzado en la 27ª Feria Internacional del Libro.




Gracias a Max y Hernán, Director y editor de Mago respectivamente, y a todos quienes me consintieron con su asistencia.

Los aterrizajes forzosos suelen ser peligrosos y duros, pero en mi caso solo fui una hoja que decantó en movimientos pendulares, hasta tocar tierra suavemente, como un beso, sobre los millones de hojas de los libros en exposición.

Magoeditores está en el stand D36 de la Feria.

sábado, octubre 20, 2007

Gonzalo Rojas o las claves de mi historia


Esta semana que viene disfrutaré al único POETA que conozco personalmente. A Gonzalo Rojas no solo lo re-conozco en sus letras sino que por azar de la fortuna he podido –y podré- disfrutar de su mandragoriana poesía en vivo y en directo. Me siento honrado y he querido compartirlo aquí, bajo este parrón, en la primavera franca que se asienta.

Y ayer… después de algunos días que me parecieron vidas, mi corazón crisálido recorrió los retro-parajes del camino de la última y solo leyó y leyó estas inscripciones vitales…

¡Yo, apenas una larva, admiro el desplegar de alas de Gonzalo que traza con su vuelo las claves de mi historia!

Con ustedes una mini antología Gonzaliana:

RETRATO DE MUJER

Siempre estará la noche, mujer, para mirarte cara a cara,
sola en tu espejo, libre de marido, desnuda
con la exacta y terrible realidad del gran vértigo
que te destruye. Siempre vas a tener tu noche y tu cuchillo,
y el frívolo teléfono para escuchar mi adiós de un solo tajo.

Te juré no escribirte; por eso estoy llamándote en el aire
para decirte nada, como dice el vacío: nada, nada,
sino lo mismo y siempre lo mismo de lo mismo
que nunca me oyes, eso que nunca me entiendes nunca,
aunque las venas te arden de eso que estoy diciendo.

Ponte el vestido rojo que le viene a tu boca y a tu sangre,
y quémame en el último cigarrillo del miedo al gran amor,
y vete descalza por el aire que viniste
con la herida visible de tu belleza.
Lástima de la que llora y llora en la tormenta.

No te me mueras. Voy a pintarte tu rostro en un relámpago
tal como eres: dos ojos para ver lo visible y lo invisible,
una nariz de arcángel y una boca de animal, y una sonrisa
que me perdona, y algo sagrado y sin edad que vuela en tu frente,
mujer, y me estremece, porque tu rostro es rostro del Espíritu.

Vienes y vas, y adoras al mar que te arrebata con su espuma,
y te quedas como inmóvil, oyendo que te llamo en el abismo
de la noche, y me besas lo mismo que una ola.
Enigma fuiste. Enigma serás. No volarás conmigo.
Aquí mujer, te dejo tu figura.

CARTA PARA VOLVERNOS A VER

Lo feo fue quererte, mi Fea, conociendo cuánta víbora
era tu sangre, lo monstruoso fue oler amor debajo de tu olorcillo a hiena,
y olvidarque eras bestia, y no a besos sino a cruel mordedurate hubiera,
en pocos meses, lo vicioso y confuso descuerado,
y te hubiera en la mujer más bella ¡por Safo! convertido.

Porque, vistas las cosas desde el mar, en el frío de la noche oceánica
y encima de este barco de lujo, con mujeres francesas y espumosas,
y mucha danza, y todo, no hay ninguna cuyo animal,
oh Equívoca, tenga más desenfreno en su fulgor antes de ti, después de ti.
No hay ojos verdesque se parezcan tanto a la ignominia.

Ignominia es tu sangre, Burguesilla: lo turbio que te azota por dentro,
remolino viscoso de miedo y de lujuria,
corrupción de todo lo materno que es la mujer.
¡Acuérdate, Malparida, de aquella pesadilla!
No hay trampa que te valga cuando tiritas y entras al gran baile
del muro donde se te aparecen de golpe los pedazos de la muerte.

No te perdono, entiéndeme, porque no me perdono,
porque el mar -por hermoso que sea- no perdona al cadáver:
lo rechaza y lo arroja como inútil estiércol.

Muerta estás y aun entonces, cuando dormí contigo,
dormí con una máquina de parir muertos.
Nadie podrá lavar mi boca sino el áspero océano,Mujer y No-mujer, de tu beso vicioso.

Lástima de hermosura. Si hoy te falta de madre justo lo que te sobra de ramera
y de sábana en sábana, desnuda, vas riendo
y sin embargo empiezas a llorar en lo oscuro cuando no te oye nadie,
es posible, es posible que descubras tu estrella por el viejo ejercicio del amor,
es posible que tanta espuma inútilpierda su liviandad,
se integre en la corriente, vuelva al coro del Ritmo.

Tal vez el largo oleaje de esta carta te aburra, todo este aire solemne,
pero el Ritmo ha de ser océano profundo
que al hombre y la mujer amarra y desamarra
nadie sabe por qué y, es curioso, yo mismo
no sé por qué te escribo con esta mano, y toco
tu rara desnudez terrible todavía.

No hablemos ya de mayo ni de junio, ni hablemos
del gran mes, mi Amorosa, que construyó en diamante tu figura
de amada y sobreamada, por encima del cielo, en el volcán
de aquel Chillán de Chile que vivimos los dos, y eternizamos,
silenciosos, seguros de ser uno en el vuelo.

No. Bajemos de ahí, mi Sangrienta, y entremos al agosto mortuorio:
crucemos los horribles pasadizosde tus vacilaciones, volvamos al teléfono
que aún estará sonando. Volemos en aviones a salvar
los restos de Algo, de Alguien que va a morir, mi Dios, descuartizado.

Digamos bien las cosas. No es justo que metamos a ningún Dios en esto.
Cínicos y quirúrgicos, los dos, los dos mentimos.
Tú, la más Partidaria de la Verdad, negaste la vida hasta sangrar
contra la Especie (¿Es mucho cinco mil cuatrocientas criaturas por hora...?)
Los dos, los dos cortamos las primeras, las finas raíces sigilosas del que quiso venir
a vemos, y a besamos, y a juntamos en uno.

Miro el abismo al fondo de este espejo quebrado,
me adelanto a lo efímerode tus días rientes
y otra vez no eres nadasino un color difícil de mujer vuelta al polvo de la vejez.
Adiós. Hueca irás. Vivirás de lo que fuiste un día quemada por el rayo del vidente.
Mortal contradictorio: cierro esta carta aquí,
este jueves atlántico, sin Júpiter ni estrella.
No estás. No estoy. No estamos. Somos, y nada más.
Y océano,
y océano,
y únicamente océano.

AL SILENCIO

Oh voz, única voz: todo el hueco del mar,
todo el hueco del mar no bastaría,
todo el hueco del cielo,
toda la cavidad de la hermosura
no bastaría para contenerte,
y aunque el hombre callara y este mundo se hundiera
oh majestad, tú nunca,
tú nunca cesarías de estar en todas partes,
porque te sobra el tiempo y el ser, única voz,
porque estás y no estás, y casi eres mi Dios,
y casi eres mi padre cuando estoy más oscuro.

EL FORNICIO

Te besaré en la punta de las pestañas y en los pezones,
te turbulentamente besara, mi vergonzos a,
en esos muslos de individua blanca,
tocara esos pies para otro vuelo más aire que ese aire felino de tu fragancia,
te dijera española mía, francesa mía, inglesa, ragazza,
nórdica boreal, espuma de la diáspora del Génesis...
¿Qué más te dijera por dentro? ¿griega, m i egipcia, romana por el mármol?
¿fenicia, cartaginesa, o loca, locamente andaluza
en el arco de morir con todos los pétalos abiertos,
tensa la cítara de Dios, en la danza del fornicio?

Te oyera aullar,
te fuera mordiendo hasta las últimas amapolas,
mi posesa, te todavía enloqueciera allí, en el frescor ciego,
te nadara en la inmensidad insaciable de la la scivia,
riera frenético el frenesí con tus dientes,
me arrebatara el opio de tu piel hasta lo ebúrneo de otra pureza,
oyera cantar las esferas estallantes como Pitágoras,
te lamiera, te olfateara como el león a su leona,
para el sol, fálicamente mía, ¡te amara!

CARTA DEL SUICIDA

Juro que esta mujer me ha partido los sesos,
por que ella sale y entra como una bala loca,
y abre mis parietales y nunca cicatriza,
así sople el verano o el invierno,
así viva feliz sentado sobre el triunfo
y el estómago lleno, como un cóndor saciado,
así padezca el látigo del hambre,
así me acueste o me levante,
y me hunda de cabeza en el día
como una piedra bajo la corriente cambiante.

Así toque mi citara para engañarme,
así se habrá una puerta y entren diez mujeres desnudas,
marcadas sus espaldas con mi letra,
y se arrojen unas sobre otras hasta consumirse.

Juro que ella perdura porque ella sale y entra como una bala loca,
me sigue a donde voy y me sirve de hada.

LA SALVACIÓN

Me enamoré de ti cuando llorabas a tu novio,
molido por la muerte,
y eras como la estrella del terror que iluminaba al mundo.

Oh cuánto me arrepiento
de haber perdido aquella noche, bajo los árboles,
mientras sonaba el mar entre la niebla
y tú estabas eléctrica y llorosa bajo la tempestad,

Oh cuánto me arrepiento
de haberme conformado con tu rostro,
con tu voz y tus dedos, de no haberte excitado,
de no habertetomado y poseído,

oh cuánto me arrepiento de no haberte besado.
Algo más que tus ojos azules,
algo másque tu piel de canela,
algo más que tu voz enriquecida de llamar a los muertos,
algo más que el fulgorfatídico de tu alma,
se ha encarnado en mi ser,
como animal que roe mis espaldas con sus dientes.

Fácil me hubiera sido morderte entre las flores
como a las campesinas, darte un beso en la nuca,
en las orejas, y ponerte mi mancha en lo más hondode tu herida.
Pero fui delicado, y lo que vino a ser una obsesión
habría sido apenas un vestido rasgado,
unas piernas cansadas de correr y correr
detrás del instantáneo frenesí,
y el sudorde una joven y un joven,
libres ya de la muerte.

Oh agujero sin fin,
por donde sale y entrael mar interminable
oh deseo terrible que me hace oler tu olor
a muchacha lasciva y enlutada detrás de los vestidos de todas las mujeres.

¿Por qué no fui feroz,
por qué no te salvéde lo turbio y perverso que exhalan los difuntos?
¿Por qué no te preñé como varón
aquella oscura noche de tormenta?



ORQUÍDEA EN EL GENTÍO

Bonito el color del pelo de esta señorita,
bonito el olor a abeja de su zumbido,
bonita la calle, bonitos los pies de lujo bajo los dos zapatos áureos,
bonito el maquillaje de las pestañas a las uñas,
lo fluvial de sus arterias espléndidas,
bonita la physis y la metaphysis de la ondulación,
bonito el metro setenta de la armazón,
bonito el pacto entre hueso y piel,
bonito el volumen de la madre que la urdió flexible
y la durmió esos nueve meses,
bonito el ocio animal que anda en ella.

¿QUÉ SE AMA CUANDO SE AMA?

¿Qué se ama cuando se ama, mi Dios:
la luz terrible de la vida o la luz de la muerte?
¿Qué se busca, qué se halla, qué es eso: ¿amor? ¿Quién es?
¿La mujer con su hondura, sus rosas, sus volcanes,
o este sol colorado que es mi sangre furiosa
cuando entro en ella hasta las últimas raíces?

¿O todo es un gran juego, Dios mío,
y no hay mujer ni hay hombre sino un solo cuerpo:
el tuyo, repartido en estrellas de hermosura,
en partículas fugaces de eternidad visible?

Me muero en esto, oh Dios,
en esta guerra de ir y venir entre ellas por las calles,
de no poder amar trescientas a la vez,
porque estoy condenado siempre a una, a esa una,
a esa única que me diste en el viejo paraíso.

domingo, octubre 07, 2007

Versos intuitivos a la mujer que nunca conoceré


Te encontré en un aviso del Metro donde nunca viajo,
así de repente choqué con tu sonrisa de anuncio,
para serte franco de primera no reconocí esa cara de siempre,
solo llamó mi atención ese gesto con lunar intermitente,
una baliza solicitando paso en una caminata oscilante.

Después me fuiste poco a poco familiar, conocida, querida…
¿Quién eras tú?, una imagen holográfica para un inconsciente buscador
o simplemente una mujer, una madre, dueña de casa o dueña de nada,
un invento, hermosa, promedio, una extranjera por defecto,
una niña intocable e incomprensible, un fantasma.

Y me creí que quién eras parecía que comenzaba a dilucidarse.
Eras la que buscaba, esa figura a trasluz que avanza cada noche,
la del perfil acercándose a mis entrañas aunque esté en vigilia
para asentarse en ellas y salir de ahí con dolor y redención,
cuando quieras, cuando a la consentida le dé la gana.

Y eres todas, maldita sea,
eres cada una sin darme cuenta que eres ninguna.


Y mientras te acostumbras a mi pasado te escribo y te escribo como en esta canción de Cabrel

lunes, octubre 01, 2007

tetraplejia


Es un despertar en sueños, inmóvil,
o es mi vida precaria sin alcance,
mis conexiones íntimas fueron cercenadas,
corro y en el mismo lugar me desplomo,
tu vida centrífuga me azota hacia los extremos,
es tu existencia, es nuestro guión,
es el nuevo abandono iterativo a mansalva.


Y ahora que (te) quiero (a) morir no puedo,
pero si muero sería sin fanfarria,
de qué sirve el rito de sacrificio
si no hay asamblea que lo presencie.


Mi beato consuelo de idiota
- qué finalmente es lo mismo -
Es que esta vida accidentada
son tres veces tres vidas de una sombra, la mía.

Quién me enseña como sostener mi cabeza,
o mi corazón que se anda golpeando en este pecho vacío.

Dónde se aprende a caminar cuando se es viejo,

cómo no duelen los abrazos en una espalda apuñalada,

cómo se sale de la anestesia aunque las vísceras cuelguen.

Cuando descubro que el cielo termina donde comienza mi ceguera,

no me que queda más que pedir que desconecten el respirador artificial.

viernes, septiembre 21, 2007

Piedra negra sobre una piedra blanca (César Vallejo)

Para un adicto como yo, leer este famoso poema de Vallejo satisfacía mi privación, siempre fue en silencio porque normalmente las palabras suicidas se esconden y ahogan en el líquido que soy. Una sola vez, hace muy poco tiempo, lo leí en voz alta, contento, presentándolo, pero como un designio abyecto solo sirvió para sepultarme junto al poeta, un día después y cada semana. Todo viernes moría para resucitar los lunes, pero cada vez con menos fuerza, porque toda ella estaba en fuga, concentrada en este cáncer cardiaco que me tiene famélico y pulverizado.

Vallejo, cada vez que muero te vuelvo a leer, cada vez que es presente la golpiza de él y ella sin que yo haga nada, cada vez que llueve y no estoy en casa, cada vez que estoy en casa y no hay nadie, cada vez que dormido ya no hay tiempo porque todo se quedó en ese instante, cuando me dejaste entrar solo un poco para probarte y hacerme adicto.

PIEDRA NEGRA SOBRE UNA PIEDRA BLANCA

Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París -y no me corro-
talvez un jueves, como es hoy de otoño.

Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto a la mala y,
jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.

César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro

también con una soga; son testigos
los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos…

En estas ocasiones escucho esto...

jueves, septiembre 13, 2007

Mujer desnuda



Una geografía accidentada de cuyo recorrido seguramente peligroso no amainaría el deseo de descubrirla.

Mirar siempre con ansiedad el otro lado de cada monte porque puedo volver a bordearlos al no haber conquista en esos territorios independientes.

Explorar sus valles y sorprenderme con la fertilidad de su piel que no cesa de sentir por esencia.

Asumir la vertiginosa experiencia de moverse sobre el rostro sin posibilidad alguna de correr el riesgo de estropear la perfección.

Mirar hacia el horizonte y descubrir el norte en su corazón.

lunes, septiembre 03, 2007

Cursi canción con solo de la nada (algo de Nicolás Guillén)

... no hay caso...
... ya mis palabras
... vestidas de cuchillo,
o embebidas en sangre y llanto;
o traducidas en caricias y besos;
... incluso en silencio y estrategia...

no me sirven para fijar las coordenadas de este globlo de helio, o para declararle el estado del arte de este exótico amor en fuga...

En Valpo me encontré con Nicolás Guillén, este mulato que decía que estar alegre no significaba ser feliz... definitivamente creo que me ayudará a verbalizar la tarea fracasada.



A veces

A veces tengo ganas de ser cursi
Para decir: la amo a usted con locura.
A veces tengo ganas de ser tonto
Para gritar: ¡la quiero tanto!
A veces tengo ganas de ser niño
Para llorar acurrucado en su seno.
A veces tengo ganas de estar muerto
Para sentir, bajo la tierra húmeda de mis jugos,
Que me crece una flor rompiéndome el pecho,
Una flor, y decir: esta flor,
Para usted.


Canción

¡De qué callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera
la primavera!
(yo, muriendo.)

Y de qué modo sutil
me derramó en la camisa
todas las flores de abril.

¿Quién le dijo que yo era
risa siempre, nunca llanto,
como si fuera
la primavera?
(No soy tanto.)

En cambio, ¡qué espiritual
que usted me brinde una rosa
de su rosal principal!

¡De qué callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera
la primavera!
(Yo, muriendo.)


Solo de guitarra

La tarde con ser tan alta,
-digo, esta tarde- y azul,
es pequeña, pequeñita,
ay, qué tarde tan bajita
sin usted, sin ti, sin tú.

Estoy en el mar contemplando
-digo, este mar- tan grandón,
pero en un mar chiquito,
ay, qué mar tan pobrecito
sin ti, sin usted, sin yo.

Estoy mirando la Luna.
-digo, esta Luna- brillar,
y la veo tan oscurita,
¡ay, qué Luna tan poquita,
sin con quien yo quiero estar!


Nada

El tiempo pasa silencioso
con un pasar de agua nocturna,
y ve mi frente taciturna
y ve mi pecho sin reposo.

En ese tiempo silencioso
hundo mi voz de agua nocturna:
Pongo la frente taciturna,
reposo el pecho sin reposo.

Guardo mi pena en el penario.
Guardo mi alma en el almario.
Guardo mi voz como una espada.

Ya nada tengo, nada quiero.
Ya nada busco, nada espero.
Nada.

Y yo era rico. Yo tenía
una guitarra de agua pura,
un ruiseñor en la espesura
y el gran fulgor del mediodía.

Pero perdí lo que tenía;
el ruiseñor y el agua pura
y la guitarra y la espesura.

Se me hizo noche el mediodía.
Pido limosna. Pero en vano
tiendo la voz, abro la mano.
¿Comprende usted, desmemoriada?

Ya nada tengo, nada espero.
Ya nada busco, nada quiero.
Nada.

martes, agosto 28, 2007

Bordecerro




Ese fue el título de la segunda antología de poetas y narradores que albergó algunos de mis textos... una segunda hija...


...y porque hoy me siento en un borde, sentí, que solo puedo acercarme a las creaciones, que como esa hija, me eleven de este suelo contaminado... de lo burdo... de lo profano...


Quiero compartir ese momento sublime, probablemente inadecuado para la abyección del que decidió vivir, del que es capaz de decir sí aun a riesgo de equivocarse, del que no tiene pudores a mostrar todo si es que ese es el germen creativo y que me transporta a mundos sutiles... aunque haya tantos desconocidos que salten y se disputen a las cartas mis ropas ensangrentadas.


(Hay algunos anónimos que aun me siguen leyendo fielmente después de tantos hospitales... increíble!... bueno son las reglas del juego).

martes, agosto 21, 2007

Mensaje a un hombre pequeño


“Bajo esta capa no hay carne ni huesos que matar. Sólo hay un ideal. Y los ideales son a prueba de balas”

Guy Fawkes

lunes, agosto 13, 2007

Tu recuerdo en mi cara


Después de tanto tiempo me miro en el espejo. Y te veo. No a ti, sino a tus huellas.
Me cambiaste la cara. Dejaste una mueca amarga fija en mi rostro. Mi boca tiene comisuras que apuntan hacia el suelo. Un rictus de paraguas, quizá para la tormenta.

Y camino, y miro de reojo hacia dentro de cada bar que se me cruza, a ver si te encuentro, con otro, con él, disfrutando mientras yo te recuerdo. Solo, deambulante, no sé de qué recuerdos me hablo, si no tengo memoria de tu mano perdida en mi pelo o de mi cabeza acunada en tu pecho. Me temo que los he borrado de la memoria, así como aquella golpiza de niño que nuestros perfectos padres nunca podrían habernos dado, y tú en un acto de magia negra los colocaste uno a uno en mi rostro.

Todo muere. Menos los recuerdos. Murieron los besos, los abrazos, los buenas noches y los desayunos hablando del futuro (que murió antes de nacer). Hasta la gata que ronroneaba mientras crecíamos murió atropellada por la rueda de esa tristeza sin razón.

Cuál es el perfil del abandonado. El de criminal o el de imbécil que cree y sigue creyendo confiando hasta en el arrepentimiento. Esos estertores de humanidad que me confunden. Y es la misma cara esculpida por tus traiciones que se distingue y reconoce entre otras como un desconsolado prontuario.

La distancia y los años hicieron el trabajo sucio. Siempre es así y qué le vamos a hacer. Si estamos hechos de materia, de carne y sangre. El recuerdo atrofia la primera, la segunda se derrama solo una vez.

martes, agosto 07, 2007

El juglar y la muñeca

A la ratita

Había una vez un juglar que recitaba
versos en prosa a su adorada arpía
y en su sopa ahogaba esa melodía
y una que otra doncella que se acercaba

Hasta que un buen día de luna llena
por una misteriosa callejuela nunca caminada
divisó a lo alto un balcón de niña mimada
esperando nada la fortuna siempre es buena

Ahí estaba como de medio lado perfilada
lo más bello jamás visto en su vida mundana
al menos para los bajos cielos de la criatura humana
¿era posible que esa figura mágica yaciera allí tirada?

Una muñeca de tez blanca y negra cabellera
con un par de ojos que el corazón le encandilaba
había algo triste como si algo le pasaba
quizá abandonada a juzgar por lo roído de la pollera

Como un latido sin pensar ni sacar cuenta
a un viejo amigo, el árbol, decidió trepar
porque no es pecado ni venial robar
si el esperado amor en una esquina nos enfrenta

La tomó a la vez con dulzura y firmeza
como se lleva a las alturas una cometa
ella le decía te amo si él deslizaba su peineta
por su largo pelo mientras declaraba una promesa

Nunca vida mía volverás a ser maltratada
mientras me quede poesía como escudo la usaré
y con abrazos de alma y besos eternos te protegeré
si no cumpliere la muerte antes vendría a mi llamada

Tras mucho tiempo viviendo juntos causa y azar
una noche un mal sueño al juglar lo embargó
despertaba sin ella a su lado y se encegueció
y decidía mar y tierra en su búsqueda atravesar

Su ausencia y más que todo su silencio lo vencía
como no respondía siquiera a su canto
si siempre lo hacía si era desde el cerro más alto
usando su voz de juglar ella siempre se rendía

Y en su sueño la hallaba por ahí mientras dormía
como no importando su insufrible dolor
ante tal comportamiento no salió de su estupor
y buscando el corazón el pecho le abría

Nadie cuerdo con esa pesadilla puede seguir durmiendo
y asegurando que en la realidad la muñeca con él estaba
ojos cerrados confiado sólo su fantasma abrazaba

desde entonces mudo y solo el pobre juglar cree ir muriendo


sábado, julio 28, 2007

Hoy no pude escribir en versos

Hoy no puedo ni quiero escribir en versos, no me preocuparé de la estética, me olvidaré de las citas a los maestros, de las imágenes y la composición. Hoy no habrá línea editorial, ni estilo, tampoco me preocuparé de ser fiel y continuar coherentemente con lo que antes aquí escribí. No pensaré en los anónimos ni escribiré para mis visitas… siempre tan esperadas. Tampoco me detendré -más que esta mención- en los que sienten pudor ajeno ante mi exposición, egotismo y otros calificativos recibidos, en buena y en mala. Hoy y ahora necesito derramar letras sobre ella, sobre mí, sobre los dos, sobre el amor… el amor (y respiro profundo)… esta convención tan humana, tan de época…

…este amor que no tiene sustancia, que se reconoce solo cuando llega y que incluso cuando no está en ocasiones puede hasta no extrañarse, pero que sin embargo cuando se va, o tememos que puede escurrirse entre los dedos, nos deja un hueco imposible de cubrir, imposible de fingir… y es así que podemos ver (nos) a menudo rondando por ahí a algunos sobrevivientes luciendo ese agujero de amor…

…mucha agua ha pasado bajo este puente a medio maltraer. No porque haya pasado mucho tiempo sino porque ha sido una corriente turbulenta y feroz la que ha azotado sus cimientos…

… tengo una amada veleidosa que mi corazón alberga hace un tiempo no medido por relojes... ella en un segundo puede llevarme del placer de mirar el mundo satisfecho desde las nubes que decoran mi cielo abierto, al dolor más profundo e inmovilizador que hace tanto tiempo no sentía... no el dolor físico de la ensalada de tumores que mi cuerpo generoso algún mal día dio cobijo, ni la de los antineoplásicos devastando mis venas de sangre y emoción, tampoco la de la herida que me divide en dos, y que hoy es una de mis cicatrices favoritas, ni la imagen de mi cuerpo desnudo sobre la camilla metálica como animal en experimento, cableado y acribillado de agujas, bránulas y las únicas mariposas tristes que existen…

…ella, sin embargo, es la del globo de helio, la montaña rusa, ella es la que me inviste de juglar camaleónico. Ella es la que me desordenó la mano ganadora y me tiene jugando en una sola liga donde ella es todo, mi partner y mi rival, el árbitro, el público, la prensa, la opinión pública, el trofeo y el campeonato, es a ella a quien me encomiendo cuando entro en la cancha. Ella es en quien primero pienso en la mañana y la última voz que me gusta escuchar antes de dormir… e intento dormir poco para no desperdiciar el tiempo precioso sin ella… y cuando el sueño me vence me doy órdenes internas para soñar con ella. Ella es el peor atentado que desapareció a Londres del mapa y es el mejor atentado celeste que podría haber recibido de mi dios Huidobro. Ella es mi mejor causa y me declaro militante, ideólogo y soldado. Ella es la música delicada que sonó cuando se abrió mi corazón y que derribó los miedos a amar comprometido. Ella es el inicio y el fin, y si es que debo recuperar la fe, ella será mi religión.

… en poco tiempo me he hecho de cientos de álbumes, todos ellos con fotos obtenidas por mí en un guiño de ojo, todas fotos con una sola protagonista, muchas de ellas escuchando música que hoy constituye nuestro propio soundtrack , juntos, tan profundamente entrelazados... que ella se ha quedado grabada en mi piel... esa memoria fotográfica es mi propio final de Cinema Paradiso.

…tengo un llanto atrapado en este pecho agujereado y que empieza a filtrarse para luego salir a borbotones por ahí... por eso es un llanto mudo, y mientras tanto se me retuerce el vientre hasta el límite del vómito de tristeza… y decido dormir para olvidar el dolor pero antes quiero escribir, como cable a tierra o no sé porque razón, pero veo mi reflejo patético en la pantalla, esa cara maldita con ojos hinchados y enrojecidos y un rictus declinante que parece una A. Mensajes y llamados perdidos sin cabo al otro lado. Ofrendas y ruegos sin respuestas, como las que se hacen al dios de carne y hueso que tiene la mayoría. Es el destino que toma venganza por todas.

… estoy habitado por una tristeza polizonte y siento que estropeé todo. Y aunque fue sin dolo podía ser una muerte anunciada… probablemente… mi ansiedad y avidez por ella también puede sacar lo peor de mí y hacerle daño. Pero creo que me duele más a mí. Este dolor es insoportable y se lo ofrezco como una señal inequívoca de mi amor... estoy dispuesto a limpiar mis heridas aún abiertas para poder abrazarla limpio, sin estas manchas que la alejan, para que quede este amor puro y verdadero que se desborda por ella... soy capaz de amarla como ella merece, y a menudo se lo demuestro, sin embargo, basta un botón de mi imperfecta manera de enfrentar el desafío de amar a una mujer que no es de este mundo para que ella sea implacable y me haga volver a la meta.

... hasta cuándo todo esto... hasta que ella solo me dedique una mirada, ésa que es toda una vida para mí, aunque ella ni siquiera imagine lo que eso significa para mí...

… es muy extraño pero en mis cartas, terapias y conversaciones, en mis auto-retratos, en lo que sueño y en mi historia, en el símbolo que cuelga de la cadena que rodea mi cuello y en el cacique que me la obsequió… todos reseñan una frase que bien podría inscribirse en un madero… este es el guerrero, el hombre fuerte, el duro imbatible a prueba de cánceres, la (in)justicia, de la soledad con mayúscula y la del escepticismo y la falta de fe… es extraño, porque ahora veo esa inscripción clavada sobre mi cabeza colgando de mi cuerpo crucificado…

… finalmente la muerte siempre consigue su tarea y sus aliados son insospechados…

Hoy no pude escribir en versos y ni siquiera pude ser consistente con la introducción de este mal texto… quería hablar sobre lo derramado y terminé hablando de la muerte, a la que no pocas veces enfrenté y vencí, y a la que ahora solo quisiera que me guiñara un ojo.


sábado, julio 14, 2007

Noche sin vela