jueves, octubre 20, 2005


Ahora si que tú y yo estamos más lejos uno del otro
que dos estrellas de diferentes galaxias.
Ningún astrónomo logrará tenernos juntos
en su vertiginoso campo visual
ni el fotógrafo de Cartagena ante su Polaroid
así fue hace la infinidad de siete años
el resto de las imágenes son nubes de la memoria
y de aquélla y de todas se ha retirado la vida.
(texto: Enrique Lihn. Diario de Muerte)
(fotograma: La danza de la muerte. El 7º sello. Ingmar Bergman)

23 Comments:

Anonymous Anónimo escribió...

somos seres llenos de ausencias, qué duda cabe?
soy un día nublado perdido en un tarde de verano santiaguina

jueves, octubre 20, 2005  
Blogger Juan Pablo Belair Moreno escribió...

Si no fuera así, si las ausencias no estuvieran presentes ¿cómo podríamos llenarlas? ¿cómo podríamos compensarlas?... quisiera nunca perder el placer por encontrar a alguien que me colme mis espacios, los propios y los que creo son míos por ahora, aunque la temporalidad es tan eterna como la posesión es caduca. Un día nublado puede ser el gran comienzo de una noche más larga, abrigada por el calor de una leña incandescente y una piel erizada ante el sentimiento de estar vivo.

domingo, octubre 23, 2005  
Blogger pd escribió...

Lo único eterno, cierto e inmutable, es la impermanencia.
A veces siento que he sembrado mis raíces en la tierra equivocada, que como todo cambia no tengo de dónde aferrarme, no sé dónde encontrar la seguridad, la estabilidad perdida. Es que a veces es como si mi vida fuera una retahila de ausencias empedernidas. A veces siento que he cometido tantos errores, sobre todo el último par de años, obstinada en aferrarme a algo que no existe, que no es más que una idea vaga e imprecisa que aún persiste en mi memoria.
Es impresionante las cosas que se quedan amarradas a ella, inexorablemente fijas y pegadas,
como un hábito irrenunciable.
Y pensar con qué criterio de selección ese montón de neuronas apretadas, malditas, traicioneras,
deciden cómo lo aferran a mi vida.
Me gustan los días nublados. Los días como hoy, un poco nostálgicos en soledad, pero tan intensos. Me acuerdo de estos días fríos, caminando entre el viento y la llovizna. Llegar a la casa con los pantalones mojados, mi pelo que se hace crespo, la nariz roja. La cabeza llena de ideas y el pecho encendido, amenazante. Me siento en la ventana con una tasa humeante de té, él pone una película, una de las clásicas. Me hace olvidar la cárcel de cemento, ahora estoy en la montaña, en el verde de sus alturas. Me roza las orejas con su barba y nos cubrimos con el chal, curiosos, abrigados, generosos, juguetones.
Pero hoy no. Hoy miro cómo llueve desde dentro de la casa, desde el centro de la cárcel de cemento. Hoy es el día de nostalgia, pero en soledad infinita. En diferentes galaxias. Unidos sólo por mi maldita memoria.

lunes, octubre 24, 2005  
Blogger kathytf escribió...

Maldita memoria?? no puede estar maldito ese recuerdo, ese recuerdo que llenó tu soledad y la nostalgia de un recuerdo que deseaba volver a la mente. Tu memoria no puede estar maldita, está llena de vida, de sensaciones ricas que te abrigaron cuando querías calor y te acompañaron en el viaje de desconección que buscamos después de un largo día. Y que sería un buen relajo sin la imaginación de continuar historias que la memoria guarda, de alguna manera acompaña, y distrae la carencia del beso ansiado cuando te escapas de la cárcel de cemento que estamos condenados a vivir. Y eso produjo este curioso día de Primavera en soñadores que, ansían llenar la soledad con cosas simples como disfrutar de las últimas gotitas y de la frescura de un día nublado calentando el abrazo fresco que nos dió la brisa, con un buen té, aunque yo, para ser franca, lo disfruté con un buen café.

lunes, octubre 24, 2005  
Blogger Juan Pablo Belair Moreno escribió...

Amigas, creo que no hay peor cárcel que aquella que construimos voluntariamente a partir del apego. Que felices somos cuando cándida e ingenuamente nos encadenamos a un destino "en-otro-poyético". Cuando nos convencemos (y somos efectistas y convincentes discursistas) que el sentido vital se forja de a dos (como valor mínimo... hay otros (as) que lo fundamentan en más, o muchos... incluso naciones).
Y lo peor de todo es que no pocas veces descubrimos que hemos estado amarrados a trascendentes miserias.
Así y todo valga la memoria retroactiva y "sensopotente", aunque sea la excusa imperfecta para disfrutar placeres efímeros ¿y qué más quieren "hijas de dios"?

miércoles, octubre 26, 2005  
Anonymous Anónimo escribió...

quiero la permanencia, quiero la paz que me brinda ese apego a la vida , a la vida construida desde el compromiso,compromiso espiritual desde adentro del corazon, ese que no se rompe.
La nostalgia es aliada destructiva en ocaciones, me recuerda mis ausencias y las suyas, cuantos errores cometi??
no lo se, pero cuantas sensaciones vivi? muchas, desde la ira a la pasion , desde la trizteza a la dicha.cuantos sentimientos !!!entonces.....
los "espacios vacios quiza realmente no existan...."

martes, noviembre 01, 2005  
Blogger Juan Pablo Belair Moreno escribió...

El vacío no existe por definición, aunque cuántas veces creemos sentirlo: en una noche solitaria, en la mañana sin sentido, en la bulla urbana, en una fiesta o en un bar, al final de una jornada laboral...
...comparto el asumir el costo de la experiencia en pro del valor de nuestras sensaciones. Cuán hedonistas somos... pero cuidado, esa fórmula no aplica cuando sabemos que tal o cual experiencia puede dañar a alguien. Eso según me han dicho mis amigos apegados al derecho se llama simplemente dolo.

miércoles, noviembre 02, 2005  
Anonymous Anónimo escribió...

si no existe el vacio ,entonces dime que es esta sensacíon que cargo hace no se cuanto ...?

miércoles, noviembre 02, 2005  
Anonymous Anónimo escribió...

hoy quise soltar el volante de mi auto, quise dejarme llevar hacia el abismo, no tuve miedo ni senti apego a nada, solo pense en morir.no lo hice , pero desee morir ......

sábado, noviembre 05, 2005  
Blogger Juan Pablo Belair Moreno escribió...

Creo que la sensación de vacío, que sí existe, es justamente la diferencia entre la expectativa y la realidad, es el apego a lo que esperamos y deseamos y no tenemos. Desear morir no tiene nada de malo, es tan natural como desear revivir. El problema es que a juicio de los precedentes es nuestro único estado connatural irreversible. Es la antiexperiencia. No permite el aprendizaje. Sin embargo, hay otro tipo de experiencias de muerte que implican lo contrario, la muerte del tarot es una buena consejera.

sábado, noviembre 05, 2005  
Anonymous Ester escribió...

La muerte del tarot es más que una buena consejera para mi gusto, la muerte en el tarot al igual que la muerte en nuestra vida es una nueva oportunidad para vivir... Desear morir no es más que el deseo del alma de cambiar nuestra vida, según los terapeutas es una consecuencia de una depresión profunda, para mí es un alerta para cambiar el rumbo, es la luz roja del aceite que se enciende en el tablero del auto anunciando que si continuas fundiras el motor, en ese minuto te convienen detenerte de inmediato y ocuparte, lo mismo hay que hacer en la vida, ocuparse de nuestros dolores y entender que nada es para siempre y nada es absolutamente nuestro...

domingo, noviembre 06, 2005  
Blogger Juan Pablo Belair Moreno escribió...

Definitivamente es una oportunidad, sin embargo, creo que la mayoría de las veces nos llega sin llamar, se deja caer como un pesado designio del cual no tenemos forma de enfrentar y menos alterar. Y como objeto pesado que es, nos aturde en su caída y nos deja medio perdidos, sin saber donde estamos parados y hacia donde quedamos mirando... al rato nos damos cuenta que estábamos tumbados y enceguecidos.

martes, noviembre 08, 2005  
Anonymous Ester escribió...

los sentimientos siempre nos ciegan, nos roban la capacidad de mirar el todo y sin lugar a dudas nos dejan a la deriva cuando se van,es como si con ellos se fuera una parte nuestra, pero creo que es mejor mirarlo como el cambio que sufre la oruga cuando se transforma en una bella mariposa, hermosa y energizada que abre sus alas para comenzar un nuevo vuelo, así es la vida un ciclo termina porque tiene que terminar pero es el inicio de algo mejor, ya que nuestra alma se fortalece con la lección aprendida, lo que no significa que no volveremos a caer, pero si quizás a disfrutar más de los granos de arena que caen de este reloj que comenzo el día que nacimos y terminara el día que tengamos que partir

martes, noviembre 08, 2005  
Blogger Juan Pablo Belair Moreno escribió...

Yo solo quiero disfrutar de esa brisa levemente fría, levemente vital, levemente húmeda, levemente evocadora, levemente cercana a cualquier atardecer y levemente cercana al horizonte donde levemente el sol nos quita la mirada. Yo solo quiero esa brisa levemente leve.

viernes, noviembre 11, 2005  
Anonymous Anónimo escribió...

esa brisa puede ser que sientes mi vuelo hacia ti...al atardecer mi boca cubriran tus ojos y descansarás

sábado, noviembre 12, 2005  
Blogger Juan Pablo Belair Moreno escribió...

Si descubriera, así como una iluminación tan mágica como lejana, que tengo el poder de sentir tu vuelo hacia mí, no me bastaría con la brisa que me cubre de tus alas desplegándose, inmediatamente querría volar contigo, fundidos, y mirar nuestra vida desde arriba, y como conociendo el happy end de esta repetida historia reírnos de esas grandes muertes para quedarnos con las petit mort.

miércoles, noviembre 16, 2005  
Anonymous Abril escribió...

te propongo no pretender conocer ni aprehender los finales ,te propongo confiar en tí y en mí (en nosotros)dibujar en el cielo nuestro camino y descubrir que lo puedes desandar cuando lo necesites

miércoles, noviembre 16, 2005  
Blogger Juan Pablo Belair Moreno escribió...

Confianza? o fe?... no son lo mismo para mí. De hecho hay una diferencia sideral entre ambas. Una es posible pero definitivamente aprendida, la otra no existe... habría que tener fe para confiar en ella.

Abriles sonoros por hojas cayendo como primeras gotas de una lluvia presagiadora. Me encanta tu nombre pero es un poco estacional.

viernes, noviembre 18, 2005  
Anonymous Roma escribió...

Los romanos dieron a este mes el nombre de Aprilis, derivado de aperire, 'abrir', probablemente porque es la estación en la que empiezan a abrirse las flores....
cuántas flores quieres q se duerman antes que tu despiertes?
te ofrezco mi dormir si ayuda a que confies en volver a casa
quizás nuestra historia se escribió al revés como ROMA ...

sábado, noviembre 19, 2005  
Blogger Juan Pablo Belair Moreno escribió...

Es una de nuestras tantas heredades del hemisferio norte. Cuando en Roma abren las flores aquí mueren las hojas en el suelo. Aunque es duro, volver a la tierra es una buena manera de recomenzar.

sábado, noviembre 19, 2005  
Anonymous Emilia escribió...

Te extraño mucho
¿Cuándo nos veremos?
Hay que ir al perseguidor otra vez, ok?

te quiero muchooo =)

miércoles, noviembre 30, 2005  
Blogger Juan Pablo Belair Moreno escribió...

Emilia, nombre de pequeña musa o semidiosa, omnipresente en la vida de los tristes hombres como yo que tienen la gracia de soñar de vez en cuando.

sábado, diciembre 03, 2005  
Blogger Clementina escribió...

"Ningún astrónomo logrará tenernos juntos" a mi, este tipo de lineas son las q me matan. entre el talento omnipresente y la creatividad de unir y pensar en cosas tan diferentes.. no se si me entiendes.
Clem

lunes, febrero 27, 2006  

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